martes, 23 de agosto de 2011

Esta noche habrá Cronopios en Rayuela

¡Qué miedo! Nunca supe cómo era un Cronopio... Siempre me pareció que la gente era una mezcla de los tres personajes de Cortázar.  Dicen que soy una de esas criaturas, que sólo seres así organizan festivales de poesía, y que los famas niegan con la cabeza porque es una locura, y que las Esperanzas asisten al Festival de Poesía, más que nada porque son buenas y quieren colaborar aunque no les sobren 10 dólares.

Les invito a que nos acompañen esta noche a partir de las 7 en el Rayuela de Vía Argentina en la Ciudad de Panamá.  Cantaremos junto al Colectivo musical Paissage y si no puede llegar, simplemente siga el siguiente vínculo de live streaming y acompáñenos desde su computador: 

Catala catala...

martes, 2 de agosto de 2011

Howl, el Aullido de Allen Ginsberg

Es una producción cinematográfica de lujo en la que se puede apreciar el poema Howl (Aullido) de Allen Ginsberg en varias dimensiones.  El autor comienza a leer su poema ante el público de una cantina, y dos años más tarde aparece en una entrevista, mientras se da un juicio al editor de “Aullido y otros poemas”.  Ambos escenarios nos llevan a ver a fondo el proceso creativo, la diversidad de críticas literarias y morales, así como una animación exquisita que recrea varios versos del famoso poema, que aún hoy día seguramente no se entiende a profundidad (experiencia propia), quizás por falta de referencias.

La película fue dirigida y escrita por Rob Epstein y Jeffry Friedman. Se estrenó en el 2010, con James Franco en el papel de Ginsberg joven.  Pero la cinta no habla sólo de poesía, sino que aborda temas escabrosos como la definición de obscenidad, los prejuicios morales, la vida en bajo mundo urbano, las prácticas médicas psiquiatritas y la libertad de expresión, entre otros. 

Se le llama “Biopic”, pero no es así como quien nace, crece y muere.  Se habla de su madre, su padre, sus amores y de su amistad con personas que influyeron su vida y su obra.  Pero no aburre, porque evoca la información cuando está ligada al tema. 

“Hay un montón de escritores que tienen ideas preconcebidas acerca de lo que la literatura se supone debe ser, pero sus ideas parecen impedir todo aquello que se hace más interesante en una conversación casual ... su homosexualidad, su soledad, su neurosis, su tontería, su vulgaridad o, incluso, a veces su masculinidad. Porque ellos creen que van a escribir algo que suena como aquello que ellos leyeron con anterioridad, en vez de sonar como algo propio o que venga de sus propias vidas.”

Esta es una de las frases en la película que da cuenta de su revolucionaria forma de escribir, de su descubrimiento sobre la literatura y del valor que daba a la vida.  Les invito a ver Howl en el sitio de películas http://www.cuevana.tv/peliculas/3445/howl/ que la exhibe on-line, y si pueden alquilarla o comprarla mejor, porque es un paquetito digno de coleccionar.  

martes, 19 de julio de 2011

Z A P A T O S

Cuando Martín Testa escribió el poema Lucy Cristina, uno de sus versos más dicientes fue “calza los traviesos pies con lo segundo que encuentra en sus atropellos”.  Nada podía definir mejor esa lluvia de preguntas que me atormenta al calzarme.  Pero la complejidad que presenta la obra “Zapatos” en cuanto a los motivos, deseos y fantasías que sostiene al negocio del calzado pasa de esa duda insoluble para meterse en un asunto de mayor calibre sobre la naturaleza humana.

Si además nos ayudamos con el documental “El siglo del individualismo” de la BBC, comprenderíamos cómo opera la mercadotecnia para que nuestros deseos más íntimos terminen reducidos a objetos en los que depositamos toda nuestra esperanza.

Pero “Zapatos”, la obra que presenta este mes el Estudio Lagartija en la ciudad de Panamá, pone en el tapete varios temas tabú.  ¿La infelicidad se cura con las compras? ¿Está la crueldad bien cotizada? ¿Qué es el éxito en el imaginario de una persona débil? ¿La marca importa más que la utilidad? ¿El orgasmo se produce en la mente? ¿Qué se pierde cuando se sacrifica la calidad?


Basada en la obra “Quality” de Elaine Avila, esta producción de Mariela Aragón y Maritza Vernaza, dirigida por Ted Gregory, se sitúa en una tienda de calzados de lujo, donde dos mujeres intercambian algo más que un horario laboral y unos cuantos secretos de venta.  Roxana y Pipa son la historia que cuenta la historia de muchas historias.  Ellas intuyen y conocen los porqués de las decisiones irracionales a la hora de comprar zapatos, pero tienen también sus propias historias de miedo y deseo, de soledad y protagonismo.  Dialogan con soltura y pasan de un sentimiento a otro como ocurriría en un día cualquiera en un trabajo cualquiera, salvo porque para ellas lo que hacen es pasión por lo humano.  En eso las actrices se revelan. Una que las conoce un poco sabe que dentro de Pipa y Roxana hay algo de Maritza y Mariela y sus miradas cómplices van a develar algo de nuestras mentes para presentarlo al próximo grupo íntimo de privilegiados que entren a ver esta obra.

Vayan a ver “Zapatos” y verán que ya no verán a los suyos de la misma forma…

martes, 14 de junio de 2011

El pibe Cabriola

En el 2000, la Unesco y Radio Nederland sacaron una colección bajo el título “Valores. 12 Cuentos y reflexiones iberoamericanos para una cultura de paz”, en el cual participaban escritores como Rosa Montero, Eduardo Galeano, Ángeles Mastreta, Manuel Vásquez Montalbán, Elena Poniatoswka, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Skármeta, Jorge Edwards, Abel Posse, Lidia Jorge y Sergio Ramírez.  Este último postuló un maravilloso cuento con el nombre de “El pibe Cabriola”.

La colección era semi-lujosa, bellamente ilustrada, y cada texto, incluidos en discos compactos, fue grabado en voz de su autor.  Es un tesoro, que en su momento se distribuyó en emisoras de radio en toda América y que también he compartido con algunas personas que devuelven libros.

Autogol, fotografía tomada de ligafutbol.net
Pero para volver a Sergio Ramírez y “El pibe Cabriola” no puedo olvidar un episodio triste del fútbol: el autogol del colombiano Andrés Escobar en el mundial de 1994 y la consecuente tragedia de su asesinato en una discoteca de Medellín.  El nicaragüense Sergio Ramírez parece haber tomado esta historia como base para este cuento.  Lo relata en primera persona y lo lleva entre la pasión por el fútbol y la desesperanza de un personaje que atestigua la tragedia como algo irremediable y a la vez vergonzoso. 

La narración es muy fluida, cada eslabón del texto puede sólo, pero juntos tienen la fuerza inexplicable de algo que va creciendo, más que nada en la imaginación.  Aunque uno esté advertido, el final le parece imposible, con ese sabor a impotencia que te dejan las verdades crueles. 

Leerlo pone en perspectiva el fanatismo.  Hay muchas maneras de matar a una persona, y la crueldad tiene esa característica de acercarse demasiado al límite de lo tolerable.  Una cosa es haberse enterado en las noticias de que aquel defensa colombiano fue muerto a tiros en una discoteca y otra leer la adaptación de Ramírez.  Con la noticia se puede elaborar alguna teoría irracional de mafias y apuesta, pero en esta lectura se empieza a comprender que evolucionar requiere más que vestirse a la moda y tener artículos electrónicos modernos.

En el contexto del libro del Año Internacional para una Cultura de Paz, este es uno de los más fuertes relatos de la colección, dado que nadie sale bien librado de la radiografía.  ¿Cuántas veces no hemos alterado la balanza al juzgar a un ser humano?  Tenemos esa debilidad visceral de anular a alguien por un solo error, cuando del otro lado contiene más razones para amarle.

“El pibe Cabriola” es más que un cuento.  Es la posibilidad de una introspección para la evaluación individual de la capacidad destructiva de la humanidad.  Es un relato de un segundo de nuestro pensamiento, ese que secretamente es capaz de decir “se lo merece”.

martes, 31 de mayo de 2011

Cuento colectivo

La tecnología 2.0 ha cambiado muchas cosas en nuestra forma de ver la internet.  Ya no es una valla de anuncios que mirábamos pasivamente para enterarnos más de algunos temas antes guardados en las bibliotecas polvorientas y con todo un protocolo para entrar y solicitar libros, mapas o revistas.  Ahora los usuarios pueden aportar información, cambiar definiciones y hasta crear literatura de forma compartida, como lo que propone el proyecto de Jairo Echeverri García: http://www.cuentocolectivo.com/

Cuento colectivo propone una especie de Cadáver Exquisito, un escrito entre varios autores, que aunque puede evidenciar estilos distintos, pretende un texto que revele una identidad compartida sin que caiga en lo homogéneo. Pero no sólo se queda en la experimentación, sino que busca promover la literatura en este espacio que volvería loco del júbilo a Newton por aquello de la inexactitud del tiempo, ya que la internet en este caso nos pondría en el dilema de dónde y cuándo fue creada una obra literaria.

Para participar en Cuento Colectivo sólo hay que entrar al sitio internet y seguir las instrucciones. En las publicaciones que exhiben, podrán apreciar los trabajos y comentar sobre los aspectos que les llamen la atención.

En mi experiencia, el cuento colectivo podría ser frustrante.  Un buen pie podría quedar sepultado con una tontería, o un final fuerte puede perderse entre los inicios débiles.  Depende mucho de la capacidad de edición y de que los participantes propongan con iguales condiciones y ganas.  Si para un participante la cosa es un relajito, si para otro es cuestión de vida o muerte, si una piensa que la redacción debe ser muy formal y al otro le gusta el lenguaje coloquial, toca tomar decisiones que no siempre agradan.  No en vano el trabajo de escritor suele ser solitario, subjetivo y complicado.

Pero hay que darle oportunidad a la creación colectiva, hay que atreverse a poner el proceso creativo a prueba de egos y entrarle a experimentos organizados como el que nos propone hoy Cuento Colectivo.

martes, 24 de mayo de 2011

Cine Caribe en Panamá


Para esta semana el cuento es el cine caribeño. En la ciudad de Panamá se estará mostrando una colección que se ve muy bien, salvo porque no son para menores de edad. Eso nos complica las cosas a quienes andamos con gente chiquita, pero los organizadores han preparado la muestra en dos tiempos y sedes distintas para que nos podamos organizar mejor. Suerte... y me cuentan!


Muestra de Cine del Caribe: Presenta una selección de películas de y relacionadas con países de la cuenca caribeña, como ANTIGUA Y BARBUDA, BARBADOS, BELICE, COLOMBIA, CUBA, HAITÍ, ISLAS CAIMÁN, MARTINICA, REPÚBLICA DOMINICANA, SURINAM y VENEZUELA, que en Panamá serán exhibidas en programas diferentes en cada una de sus dos sedes: el Ateneo de Ciudad del Saber (del martes 24 al viernes 27 de mayo) y en el Estudio del GEGU - Universidad de Panamá (del lunes 30 al jueves 2 de junio) a las 7:00 p.m.        ENTRADA GRATIS
Martes 24: 
LOS DIOSES ROTOS (Cuba 2008), drama de Ernesto Daranas. Opera prima. Lo peligroso del escabroso mundo de los chulos y la prostitución en La Habana actual, aflora cuando una profesora investiga para su maestría la historia de un famoso proxeneta cubano de principios de siglo XX y comienza a hurgar más de la cuenta. Premio de la crítica en el Festival de La Habana, entre muchos más. Duración: 93 min


Miércoles 25:
ENGANCHADO (HOOKED) (Antigua y Barbuda 2009) Drama de Nigel Trellis. Una chica enajenada con su amante, ahora encarcelado, echa a la calle a su pareja del momento el día en que el otro sale libre. Aquel se niega y decide quedarse, con consecuencias imprevisibles. Duración: 38 min.

EL PASAJE DEL MEDIO (PASSAGE DU MILIEU) (Martinica / Francia 1999). Drama de Guy Deslauriers. La terrible realidad de la trata de esclavos y la devastación que causó entre los africanos es el centro de este impresionante relato, especie de docu-drama, que sigue el viaje de un barco negrero de África a América, narrado por uno de sus obligados pasajeros. Pasaje del medio llamaron a esa ruta. Duración: 77 min.


Jueves 26:
DOLORES (Colombia 2009), drama de Tatiana Villacob. 1953: La rezadora oficial del pueblo conservador de San Jacinto se enfrenta un conflicto personal y social cuando llega su hijo muerto y resulta que era liberal. Duración: 15 min.

LADRONES A DOMICILIO (República Dominicana 2008), comedia satírica de Angel Muñíz. Un retrato satírico de la corrupción política y social en la Dominicana de hoy, perfectamente aplicable a otros países, es lo que logra esta comedia de Muñíz (Nueba Yol): Un profesor universitario decente y trabajador queda envuelto en las artimañas de un empresario mafioso. Duración: 105 min.


Viernes 27:
LECHE (MILK) (Colombia 2008) Drama de Alex Cottrell. En San Andrés, mientras una pareja pobre está discutiendo por la falta de comida, los niños salen a jugar y se encuentran con algo que puede cambiar su situación dramáticamente. Duración: 10 min.

PUNTO Y RAYA (Venezuela / Chile / España / Uruguay 2004). Este drama satírico es el segundo largometraje de la cineasta venezolana Elia Schneider: Resalta valores humanos como la amistad y la solidaridad dentro de un mundo en conflicto. Un juega vivo de los barrios caraqueños y un campesino colombiano bonachón se encuentran y enfrentan en la frontera, en medio de una guerra a punto de estallar. La película fue premiada en los festivales de Biarritz, Huelva, Gramado, Bogotá, Sao Paulo, La Habana, Rio, entre otros. Duración: 102 min.

martes, 17 de mayo de 2011

El chisme, ese cuento mal intencionado que nos fascina y que nos mata.

¿Fuiste víctima de un chisme?  Normal, sólo debes aprender que la ingenuidad no mezcla bien con el temperamento agresivo, porque te puedes arrepentir de los arranques innecesarios.
 
Te dará un bajón y en el mejor de los casos pedirás disculpas – ojala no muy dramáticamente, porque provoca lástima – a quienes ofendiste.  Otra reacción común es aislarse y caer en depresión, lo cual sólo agrava la situación.  Es tan triste como desviar el tema que inicialmente colocaste como el motivo de tu rabia, porque te diste cuenta que habías sido víctima de un chisme.  Esto último es lo que deteriora las relaciones al grado de que ya no vuelven a ser ni remotamente iguales.  Recuerda que las relaciones entre personas son frágiles como un papel y que cada molestia las arruga, las raya y hasta las rompe.  ¿Ves el efecto de abuso del borrador?  Es lo mismo, de tanto equivocarte y pedir perdón por tus groserías, la relación acaba convirtiéndose en un papel manchado y roto que ya no es interesante para la otra persona y tú te vuelves cada vez más lastimero.

Sólo las personas emocionalmente fuertes logran relativizar las ofensas y fortalecer una relación incluso con la sumatoria de exabruptos.  Es gente que entiende que sus amigos, pareja o familiares son defectuosos y se ríen de los arrebatos, los llaman “lunas” o los ignoran hasta que pase el huracán.

Si eres de las personas que no maneja bien la información, que a la primera de cambios corre a gritarle a los demás, de las que toma decisiones drásticas y teatrales porque alguien le contó que su amigo lo traicionó, entonces ya estás con la patología.  Debes trabajar con una cosa que se llama ASERTIVIDAD. 

El lenguaje asertivo es muy simple, pero cuesta mucho ensayar.  Es bueno tomar talleres, porque en ellos te colocan situaciones hipotéticas y trabajan contigo para llevarte a comprender que la agresividad no te conviene, aunque en ciertos escenarios y con ciertas personas lo único viable es “parar el carro”. 

El chisme llega a tus oídos,
tú decides si sale de ahí.
¿A quién le debo parar el carro?  A la gente que te molesta a propósito, que viene especialmente a hablarte de un tema que es asunto de otros, a quien te insinúa constantemente algo que es el preludio de un problema, a quien te provoca en esas cosas que sabe son sensibles, a quien cuando ve algo bien hecho siempre se le ocurren “sugerencias” que implican virajes de situación y si no les paras bolas te acusan de anti-democrático, etc.  Son personas que vienen directamente a agobiarte y no saben identificar cuando se van tornando imprudentes… o si, o si lo saben, pero creen que es su única oportunidad de brillar.  Si tu les paras el carro, su primera reacción será acusarte de groserías, ofensas y hasta de insensible.  Eso es lo que hace un arte la asertividad, esa capacidad de decir las cosas con tal claridad que no quede espacio para que un desubicado se permita usarte de víctima.

Entonces, si has sido víctima de un chisme, si fuiste a armarle un escándalo a tu pareja porque te dijeron que estaba de arrumacos en un café, si hiciste que le botaran del trabajo porque le armaste un numerito en el local, si renunciaste al trabajo porque te dijeron que serías el único al que no le iban a aumentar, fuiste víctima de un chisme y estás de malas. 

Pero recuerda que no puedes culpar al chisme de tus problemas, porque el chisme es la posibilidad de un anónimo para ver crecer una historia que inició en su boca.  Tú eres, como decía Shakespeare, el juguete.  Si te dejas llevar por los arranques, te conviertes en agente conductor para que el chisme pase a ser importante elemento en la destrucción de una persona, una causa o una vida. 

El chisme llega hasta la puerta de tus oídos.  Tú eres quien puede o no volver a darle salida, potenciándolo; o bien puedes decidir reducir su fuerza, ahondando en su veracidad y rectificando lo nocivo.  Incluso puedes convertir el chisme en un chiste y con ello le das una lección a su génesis en el espíritu travieso de quien lo inventa.  

Si eres ingenuo y te crees un chisme, no hay problema.  Acuérdate que la verdad también te llegará en su momento.  El problema es que tus acciones te condenen.

martes, 3 de mayo de 2011

Cuento de horror


Cuando salió de boca de Rubén, creí que era un poema. Una imagen tan sutil y a la vez contundente se me antoja más para la poesía que para la narrativa.  Sin embargo, Cuento de horror es un minicuento del fallecido escritor mexicano Juan José Arreola.

Sus personajes se extrapolan, ambos conviven en las únicas dos afirmaciones del narrador, interactúan perfectamente en el fraseado que les pone por igual en la trama de una historia cuya línea de tiempo transcurre de un pasado remoto a un presente inconcluso. 

En este caso en particular, el título hasta forma parte de la historia; de hecho, sería el indicador más preciso de que es un cuento y de que no hablamos de una afirmación romántica, sino de un acontecer cargado de perturbación.

Arreola no sólo muestra el dominio de la narrativa híper breve, sino que impresiona por la sencillez categórica de su texto. Y como ya dijimos antes en otra entrada de esta bitácora de cuentos, en la narrativa corta el estupor del lector es señal absoluta de que estamos ante una pieza literaria de antología.

Agradezco entonces el oportuno comentario con el que conociera este magnífico pedacito de literatura. También les invito a leer más cuentos de Arreola, disponibles en varios sitios internet, para que no se pierdan - como lo hice yo por tanto tiempo - este excelente autor.  Anoche leí El guardagujas y quedé más impresionada.

martes, 26 de abril de 2011

La flaca

¿A quién no le gusta una canción que cuente una buena historia?  


No es sólo el estribillo pegajoso lo que nos seduce, sino lo que compartimos en nuestras fantasías (o realidades) con el autor.


En los versos de La flaca, del grupo español Jarabe de Palo, encontramos la sensualidad desgarbada del personaje que admiramos y que nos aviva un deseo apaleado por la libertad.   Quien a La flaca le canta la sabe libre, la sabe dueña de si, de su tiempo, para nada una fémina sumisa que se deje dominar siquiera por el "bienestar material".


Suma mucho la voz de Pau Donés, que tiene una particular manera de echar el cuento como si fuera un dolorcito.  Lo es, lo es porque sabes que las personas no son propiedad de nadie y sólo deseas estar con alguien, pero ni siquiera sabes si es posible.  A veces, incluso sabes que estás como lejos de esa paila y lo único que pides es una solita oportunidad.


La flaca es pues la historia del eterno enamorarse y saberse perdido en este gran libro de cuentos que puede ser el destino, ese que te coloca delante de alguien y también te lo aleja.  La canción termina con un fading bien intencional, casi melancólico y bastante lejano al tono que introduce.  Cantándola, uno se diluye en ese mismo estribillo sin aparente final, porque ¿cuál es el final?  ¿Después de ese beso -si te lo diera-, qué?


gózalo!

martes, 29 de marzo de 2011

les tengo sin noticias

No les abandono.  Sólo estoy a dieta de cuentos.  Me ocupa Stepehn Hawking, con A brief history of time, y una novela para niños que estamos leyendo por tercera vez.  Es del salvadoreño Jorge Galán, y se llama El premio inesperado.  Luego de eso, textos académicos del postgrado, literatura escrita por mis alumnos de Creative Writing (tienen talento) y todos los links que me mandan por correo y facebook (cosas de política, economía y conservación de la naturaleza).

Ya me volví puro cuento!

martes, 11 de enero de 2011

Cuento viejo

Hace muchos años aprendí que los desastres no son naturales.  Es una cosa sencilla.  Los fenómenos naturales como las lluvias, los huracanes y los terremotos han ocurrido desde que el mundo es mundo, ya sea que creas en Adán y Eva o que te vayas por la teoría de Darwin.

Los desastres son, por ejemplo, las inundaciones, los derrumbes, los deslaves y las muertes producto de los golpes, el impacto psicológico y otros.  Como el actual director panameño del Sistema Nacional de Protección Civil se ha dado a conocer internacionalmente por desconocer a los científicos, tratándolos de charlatanes y consultores onerosos, nunca logró entender que era posible alertar con mucho tiempo de anticipación a los gobernantes y tomadores de decisiones de modo que supieran cosas sencillas, como por ejemplo, que el fenómeno de La Niña causa lluvias más intensas y más frecuentes, incluso en temporada seca.    No parece haber entendido qué hace en ese puesto y cree que debe aparecer después que pasó el desastre.  Desconoce que la prevención es un elemento clave en el desarrollo de un país y prefiere desfilar con donaciones para los damnificados.  Ayer le dieron más de su medicina, lo han nombrado el repartidor oficial de agua de la ciudad gorgojo.  No sé si será feliz cual reina de carnaval repartiendo pachitas de agua, pero si sé que se ve muy triste ser relegado a semejante trabajo, cuando pudiera tener un papel trascendental en evitar que se den bochornosas declaraciones como las que hace hoy día el presidente de Panamá, al decir que tenemos 40 días sin agua porque la lluvia los tomó por sorpresa.

Este es un cuento viejo, algo en lo que ya no podemos creer, algo que los hace más estúpidos a nuestros ojos y para lo cual no consideramos siquiera que valga el esfuerzo decirles que mienten.   

martes, 16 de noviembre de 2010

"Educación" es el nombre de un negocio.

Desde el maternal hasta el doctorado, la educación es un tema en cual la ética debería estar por encima de las proyecciones del flujo de caja, pero sucede lo contrario.  Parece que la cantidad de matrículas determinan la oferta académica y la atención, y sin el menor asomo de vergüenza, los administradores de centros educativos imponen costos y cuotas para todo.  Las condiciones se endurecen sin la menor consideración, se cambian las reglas a la conveniencia de las escuelas y facultades, y la amenaza de quedar sin cupo, con recargo, sin nota y con multa son la tónica de los comunicados que reciben los estudiantes.

La vocación no entra en la transacción.  La lista de deberes se acrecienta, la calidad cada vez es peor y la tecnología sólo aumentó los costos de matrícula, porque los salones audiovisuales, por ejemplo, se usan para ver dibujitos animados y hacer ensayos o coreografías.  La cafetería es el gran negocio en todas las escuelas, los uniformes son otro emporio y el tema de los seguros médicos un engaño con el que nos mantienen tranquilos cebando el cochinito de los negocios.

Supermercados deberían llamarle a los postgrados, porque sólo a recoger de las estanterías llegamos.  Clin, clin, suena la registradora, mientras acumulamos materias que igual vamos a pasar, sepamos o no. 

¿A qué viene este ceviche de vísceras? Al descontento, al hastío que me ha producido este martes 16 de noviembre, en el cual me llega una nota de la escuela con el hostil recordatorio de la matrícula, y una hojita de gastos y fechas de pago.  Para pagarme como docente, la miseria no vista y luego en el postgrado la situación más infame: los estudiantes dependíamos de dos matrículas más para que iniciara la segunda parte del curso.  En el minuto que reciben el pago “avisan” que las clases comienzan … jajaja… dentro de una hora!

Esto es – como se lo dije al administrador – el irrespeto a la persona, el menosprecio por el otro, tu tiempo no vale nada, debes esperar a que yo quiera porque tengo el control.  Con su cara de concreto a decirme que hay un malentendido y de todas formas hacen lo que les da la gana…

Si, esto de la educación es un negocio porque tienen el control, porque ellos mismos ponen las reglas estas en que los títulos académicos caen como chorros sobre el papel, pero cuando alguien como yo se asquea de ver cómo cabezas huecas repiten el mismo discurso pobre una y otra vez, empieza a germinar un cambio que en lo más profundo les hace temblar.

martes, 9 de noviembre de 2010

"Te reto"

“Te reto”, así decía el asunto del mensaje que me dejó el Súper Q con el vínculo Internet del cuento “De la simetría interplanetaria”*.   Yo no conocía el cuento, lo juro.  Bueno, al menos no lo recuerdo.  Pero la idea… si, la idea de que puedan existir realidades paralelas entre planetas me suena.

En todo caso, comencé a leerlo sin prejuicio alguno, con el único dato de que era un cuento que había impresionado a mi remitente.  Cuando vi la intención con eso de los “farenses” me detuve.  Esta otra vez creando un lenguaje, pensé.   Porque Julio Cortazar suele hacer esas cosas sin importarle un pito si uno cae o no en cuenta a la primera. Ah, no… me dije, esto tengo que leerlo en un libro, acá en la computadora no me concentro. 

Larga fue la pausa y corta la sorpresa.  No lo tengo, no está en las colecciones que guardo en casa para los días de gotones y alegría.  Nada.  Así que volví al mensaje, del mensaje al vínculo y del vínculo al cuento.  Y luego me volví por el mismo camino, hasta que me tropecé con el reto nuevamente:  “te reto a que lo critiques”.  Esto es una venganza, pensé.   No me dijo “analizar”, “presentar”, ni mucho menos “explicar”, sino “criticar”. 

La cosa estaba clara, no se puede pasar agachada por una crítica literaria.  Una queda tan juzgada como lo que juzga.  Expuesta totalmente frente al texto de un maestro, así voy a quedar cuando me lance de cabeza con este reto.  No voy a salir ilesa, y menos cuando hasta un corto cinematográfico se ha hecho de este cuento. 

Sacó a pasear al niño, es lo primero que se me viene a la cabeza.  Cortazar hecho un Julito, un osito que imagina cosas y que tiene el descaro de plantearlas por ahí.  (En este punto me gustaría saber en cuál libro, en qué año, desde cuál país… porque esas cosas a mi me importan en la lectura de un texto.  Hasta hoy no consigo saberlo).  Pero no, tiene demasiadas imágenes, comenzando por el epígrafe, “This is very disgusting. Donald Duck”.

Espera un poco…. los farenses son bichos, son como arañas, ni si quiera tienen corazón!  Pero con todo y eso, al pequeño Julio le parece que son hasta mejores que esos humanos.  Llega un punto en que se pregunta “Lo que falta saber es si los seres reaccionan igualmente en todos lados.” y de pronto aflora el posible paralelismo.  

¿Y yo qué le puedo decir a Súper Q? Si al mero Julio Cortázar le da la gana de hacernos una bola de mierda a los humanos junto a los farenses, de tratarnos como bichos, casi con el despecho con el que un tipo dice que todas las mujeres son iguales; pero si no conforme suelta lo de El Calvario como un juicio final, como un dictamen médico que nos condena como raza, poco es lo que se le puede reprochar a la sencillez con que lo escribe.

Si, es un niño que se pregunta cuán vil puede ser la humanidad, es un niño que se maravilla con las puestas de sol y que aprecia ser tratado con amabilidad.  Llegar tan lejos en la imaginación y trasladar consigo a sus lectores hasta la ciudad 956 para decirles que un planeta puede tener una sola ciudad capital y que al final somos todos la misma cosa, que las pirámides son un artefacto nada espectacular si el uso es cotidiano, hacer todos esos paralelismos sin dejarse afectar por la posible crítica de una pobre mortal, una miserable más entre tanto ser vil de este planetita de pacotilla, más dividido que una manta de retazos…yo no sé si eso puede ser criticado.  Lo más que puedo hacer es sentirme donada de una gran lección de literatura.   

(*) Aclaro que en este link los dos últimos párrafos pertenecen a otro cuento, comentado anteriormente en este blog.

martes, 28 de septiembre de 2010

Recovecos de la mente

El tonel de Amontillado es uno de los cuentos más característicos de la narrativa de Edgar Allan Poe.  Su talento se despliega bien en esta pequeña historia, que no por lo poco extensa pierde importancia en el género del cuento.  Quien no lo conozca, pase a leerlo en el siguiente vínculo: 
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/poe/barrilde.htm

El autor nos propone un tema en vigencia continua:  el odio gratuito por una ofensa sin intención.  Tan es así, que Poe jamás plasma en la historia la supuesta ofensa, pues carece de importancia.  Hubiera sido pérdida de recursos darle si quiera una línea.  Así que todo lo relatado nos viene del atribulado personaje principal, Montresor, quien haya en cada gesto y palabra de Fortunato una ofensa dirigida a él. 

A lo que si da toda la importancia el autor es a la perfección de un crimen planeado por años. Poe cuida cada detalle con el riesgo de llevarnos en vilo en cada oportunidad que tiene Fortunato de retroceder.  Montresor le da no menos de 10 oportunidades para que no asista a la cava donde piensa matarlo.  Claro que cada oportunidad va acompañada de un sablazo a la debilidad de la víctima, cuya tragedia identifica el agresor en su orgullo de conocedor de vinos.  Incluso llega a utilizar a Luchessi como detonante de ese deseo de llegar primero al vino Amontillado.

Fortunato es un hombre de apariencia feliz, cuya franqueza no deja de ofender al protagonista.  Montresor ha vivido tan pendiente de él, que ha llegado a conocer los detalles de su vida, sin permitir – eso si – que surja en él un mínimo de afección por quien lo ofende ya con sólo existir.  Esta es una historia en la que Poe captó una de esas miserias del ser humano; una envidia infundada, que sólo puede alojar quien anda mal en su pellejo. 

Montresor lo tenía todo materialmente, pero se fijaba en el otro ya casi con obsesión, y esa misma obsesión lo condujo a convertirse en un monstruo.  El relato en sí, del crimen – muy al estilo Poe – es una variación del crimen perfecto, que ya por la imposibilidad legal de contarlo, pierde su valor como hazaña. 

La mente de Poe tenía unos recovecos impresionantes, por donde transitaban las ideas más extrañas para la época en la que vivió – y aun para la nuestra –, y era precisamente una capacidad de ver por dentro al género humano, sus miserias, sus más horripilantes posibilidades y sus contradicciones.  Poe demostró una vez más que la maldad existe y que no tiene nada que ver con merecer o no el odio de nuestros adversarios.

martes, 27 de julio de 2010

Sembradores del mañana



Como todo se moderniza, en El Cuento de los Martes también nos dedicamos a editar videos para que nuestra audiencia tenga de todo. ¿Qué tal?

martes, 18 de mayo de 2010

si un poeta nos visita

Por eso es que uno de los acontecimientos que más celebro es la visita de un poeta.  Llegan con los ojos bien abiertos, como buscando un código oculto en cada esquina.  Así como encontré a Daniel , más que puntual en la cita que nos dimos este martes en Rayuela. 

Daniel Matul es guatemalteco de nacimiento y residente en Costa Rica desde los años que ustedes alcancen a calcular.  Tenía todas las intenciones de estudiar educación física, pero a tiempo encontró el camino de las Ciencias Políticas y la Poesía.  De estas cosas y otras de su vida como escritor, como profesor de ciencias políticas y como consultor hablamos entre varios amigos que nos acompañaron. 
Nos leyó poemas inéditos, algunos del libro “Noche de Ronda” y otros de su primer libro editado en Costa Rica.  Con Daniel una escucha sobre lugares muy específicos que lo marcaron en sus tantos viajes por Centroamérica, uno mira con otros ojos las calles y las situaciones que lo inspiraron.  Empieza una a creer que es cierto que esa integración que tanto necesita nuestra región está en manos de los artistas y del pueblo.

Bien hice en comenzar la noche leyendo el cuento “Narciso”, de Denis Smith, ya que su irónica ambientación nos dio pie para gozar del buen humor de Matul, de su musicalidad, de su herencia Maya y de su amor por Centroamérica.

martes, 11 de mayo de 2010

el martes de un poeta

Este martes el cuento lo abrió Luz Adriana; ella, con su característica voz poética nos embelesó con historias de su querida Bogotá, muy bien logradas en un cuento de Carmen Cecilia Suárez, llamado "Si yo viviera un mes en el centro". Y nosotros íbamos y veníamos entre bares, cafés, bandas y mucha poesía que una mujer soñaba, mientras el marido la llamaba a censura en todo tono.

Ya ambientados en la poesía, invitamos a leer parte de su nuevo poemario a Javier Alvarado. Se nota que Carta Natal al país de los locos (Poeta en Escocia) es un poemario cargado de dolor, que nos lleva por caminos insospechados de la mente y sus recuerdos. Cada poema que nos leyó pesaba como una pregunta sentida con necesidad de encontrar una respuesta perdida en los recovecos de una mente distante. Estos poemas pueden consultarse aquí en el No.35 de la Revista Electrónica Carátula (hecha en Nicaragua).

"En este enterradero todos tenemos epitafio" comienza diciendo el poema "El enterradero de El Ciprián" con el que acompañó algunas anécdotas sobre la historia que motiva al poemario merecedor de una Mención de Honor en el Premio Casa de las Américas 2010. Y así seguimos compartiendo con este joven, que entre los nuestros es de los mejores, que tiene un trabajo sostenido, serio y comprometido con la poesía. No faltaron las miradas de admiración entre los presentes, que lo recorrían buscando tal vez más edad, pero alegres de encontrar en su juventud la esperanza de la palabra.

Al terminar la lectura del poeta, tuvimos tiempo para otro cuento y compartimos "El Padre" del chileno Olegario Lazo; una historia que data de las primeras décadas del siglo XX, pero que mantienen vigente ese amor paternal, esa pureza con la que somos amados más comúnmente por la madre, sin exigir de nosotros los hijos un gesto de agradecimiento, siempre justificando las majaderías como errores propios y sobre todo, comiendo mierda-con-mierda (como diría Chuchú Martínez) al amparo de saber que el hijo está bien y que es feliz.

Pero como no todo es nostalgia ni tristezas, tuvimos la alegría de conocer a Daniel Andrade y su guitarra, que vinieron desde Venezuela con Isabelle Granger a rescatar algo más que gente en desastres naturales, sino corazones en desastres existenciales. Daniel trabajó hace poco en el proyecto "Cinema Sun" al cual se pasa la invitación para ver videos y escuchar música en el respectivo enlace antes colocado.

Ya sé que les dejé el enredo con tanto enlace, pero así quedaron nuestras mentes con tantos llamados desde la narrativa, la música y la poesía. Les esperarmos este martes 18 en Rayuela Bar desde las 7 de la noche con el poeta guatemalteco Daniel Matul en "si un poeta nos visita". Estará muy bueno, no se lo pierdan.

martes, 4 de mayo de 2010

Juegos de cama en Rayuela Bar

El 4 de mayo fue un martes de nostalgia.  Cada quien con su cuento.  Llegó el arqui-poeta Kourany, así es que recordamos aquellos martes del 2003 en el bar Mi Habana, cuando no pensábamos que llegaríamos al 2010 con el saco todavía lleno de esperanzas.

Después de los abrazos, el cuento reglamentario; esta vez “Una Gallina”, de la escritora brasileña Clarice Lispector [encuéntrelo aquí].  ¿Es cierto que la gallina es el animal más estúpido que hay?  No lo podemos afirmar con certeza, pero la escritora uso una clásica narración con subidas y bajadas, protagonistas y personajes pasivos, antagonistas, motivos, escenarios y todo lo que se requiere para un buen cuento, además de un final con sentimientos encontrados; es decir, uno sabe que es inevitable como la muerte, pero nunca está preparado para afrontarla.

Sufrimos a la gallina, pero tal vez no tanto como al pasado.  Por eso cuando una joven escritora tan buena como es Magdalena Camargo nos leyó algunas de sus nuevas prosas poéticas, nos remontamos a lugares distintos y distantes.  Juegos de cama http://madziagesth.wordpress.com/page/7/ es un texto delicado, frágil por su propensión a perder al lector/oyente en sus propios recuerdos, pero tremendamente rico en imágenes y sensaciones.  Madzia Getsh dice que es un texto polémico, tal vez por haberlo sometido a públicos con baja tolerancia a sus propios temores (algunas frases sugieren un entorno lésbico), pero a mi siempre me ha parecido un viaje astral bien registrado, una capacidad de mirarse a sí misma en esa hora en que irrumpe el mundo en nuestros pocos momentos de intimidad, esos que sólo nos permite la somnolencia.

Hablamos de nuestra experiencia compartiendo – Magdalena su primero y yo mi segundo – Festival de Poesía de Quezaltenango en Guatemala.  Queríamos decir tantas cosas, pero el público (cuál “público” si no hay tarima ni pantomima) también quiso expresarse, y aunque hubo debate histórico, ideológico y político, nos encontramos en ese mismo deseo de poesía.

Prescripciones, también de Magdalena, http://madziagesth.wordpress.com/2010/04/01/prescripciones/ es un texto mágico, yo diría que tiene mucho de cinematográfico.  Cuando lo escucho no puedo evitar acordarme de una película que hicieron sobre Virgina Wolf.  Las Horas, creo que se llama.  Y es que estas imágenes que presenta el escrito de Madzia van más allá de sus descripciones.  Hay símbolos que se reconstruyen, que renacen en las palabras que elige para sus lectores.  Ella tiene un don, y también está en su silencio.
 
En estos días en Guatemala con Magdalena Camargo aprendí que es bueno preguntarse y dudar, callar y escudriñar, porque la poesía es exactamente eso lo que hace.

A N U N C I O importante:

No se pierda esta noche a las 7:00 en Rayuela (Vía Argentina, al lado de las farmacias Arrocha, Ciudad de Panamá) las historias del Festival de Poesía de Quezaltenango.  Habrá cuento, poesía, videos, fotos y una carga impresionante de buena vibra y nostalgia barata.

martes, 13 de abril de 2010

Martes de Mujeres...y los hombres también van!


Este martes elcuentodelosmartes.blogspot.com se trasladó a RAYUELA en la Vía Argentina de la "muy noble y leal ciudad de Panamá" para compartir con lectores y artistas en vivo.  Comenzamos taaaaarde porque andaba cada quien contando algún chisme en petit comité, pero en algún momento Rómulo Castro puso orden (después de haber puesto un increíble repertorio [en un aparatito que nadie vió] de música hecha por mujeres) y abrió los "Martes de Mujeres...y los hombres también van!"

Emocionadamente yo [Lucyérnaga Chau] pasé a la palestra para leer "Las dos ranas", un cuento de Nicolás Buenaventura Vidal, de su libro "Cuando el hombre es su palabra y otros cuentos".  Me siguió Luz Adriana Lopera con textos de Carmen Cecilia Suárez de "Un vestido rojo para bailar boleros" y con una innovación tecnológica (leyendo desde un celular), Pepe Calderón recitó unos versos de Camilo José Cela que yo no conocía:  "La donación de mis órganos".  Héctor Collado, presente y consciente se agarró de los Rubaiyat del poeta persa Omar Khayyam y Joao Quiróz, quien primero deslizó subversivamente el poema "Desnuda" del libro "El Turno del Ofendido" del poeta salvadoreño Roque Dalton en manos y voz de Collado, luego nos lanzó así como si nada el poema "Cicatrices" del mismo libro.

También conocimos dos canciones inéditas de Rómulo Castro, hasta que Pepe Calderón cedió...se dio y se dio con "Teresa Batista", ante un público enardecido que le coreaba hasta los ojos cerrados.  

¿Alguien quiere saber cuántos de su signo zodiacal se necesitan para cambiar un bombillo?  Luz Adriana tiene una "Agenda de la mujer" hecha en Quibdó que da todas las respuestas y tiene por norma sacar sonrisas.  

Pero tenemos más:  el personal de Rayuela es una comitiva de artistas y desde la barra salieron cuentos y platos artísticos que desaparecen misteriosamente, una vez colocados ante los comensales.

No se lo pierda el próximo martes... y no dejen que yo les eche el cuento!!!

(vea el resto de las fotos en la esquina superior derecha)

martes, 6 de abril de 2010

Los alacranes

[presentando el comentario de un seguidor de El Cuento de los Martes, quien analiza uno de los cuentos más importantes de la literatura panameña.  Joao Quiróz Gobea nos refresca la memoria y nos deja literalmente picados a punta de alacranes.]  Que lo disfruten! 

“Encorvado en un rincón, negro e inmortal como la pobreza, mirándola desafiante y sin moverse, estaba el alacrán. Pegados a su cuerpo buscando amparo, los hijos formaban una oscura flor de tiernos aguijones.”  

El cuento a comentar se llama Los Alacranes, cuyo autor es Manuel Ferrer Valdés. Este relato puede ser encontrado en la publicación Panamá: Cuentos Escogidos, que a su vez puede ser visto en el link http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/tomos/IV/Tomo_IV_P2.pdf, específicamente en la página 281 de dicho documento.

Este cuento es uno de esos grandes clásicos de la literatura panameña que injustamente permanecen en el anonimato. Se trata de un relato corto que mantiene electrizado desde el principio  a quien se disponga a leerlo, al inyectar  altas dosis de desesperación,  llevándonos a escenarios de penurias entre la pobreza, la enfermedad y la muerte,  dándole luego un bocado de serenidad al lector  cuando toda tristeza desaparece de la vida del personaje principal “la pobre mujer”,  pero arremete nuevamente contra las emociones del receptor, al dejar claro que esa aparente calma no era más que una mentira producida por las sustancias alucinógenas que componen el veneno del alacrán.
A pesar de ser un relato corto es rico en descripciones de los parajes en los que se van desenvolviendo los personajes, lo que sitúa al lector dentro de la historia como un testigo más. De hecho los espacios reducidos y la oscuridad de los ambientes descritos por el autor hacen que el relato no sea apto para claustro fóbicos.
Las cuatro páginas de las que se compone la obra no son un obstáculo para que además de tener una trama cardiaca y excelentes descripciones lugares en donde se lleva a cabo la historia, tenga igualmente implícito el tema socio–económico. Las dificultades económicas, y las condiciones deplorables en que vive el personaje principal, y sus vecinos podrían tomarse como causa directa del problema sanitario que existe en el edificio de pequeños cuartos de alquiler: una plaga de alacranes.
En esa misma línea es importante destacar que la obra presenta elementos que documentan la cultura de los barrios panameños: (sin menoscabo de que otros hermanos y hermanas  del mundo puedan sentirse identificados) la fe en la lotería, los “vidajenas” que aparecen ante cualquier suceso fuera de lo común, el imaginario popular capaz de crear hasta hipocondrías colectivas, entre otros.  
Hablando en términos cinematográficos, pondría a este cuento  cuatro estrellas y media. Recomiendo su lectura y la subsiguiente recomendación de la lectura a otros lectores. Relatos como este, son de aquellos que deben pasar de generación en generación.  
[para conocer más sobre análisis socio-políticos y otros temas de Joao Quiróz Gobea, puede pasar por su blog Medio Cerrado pinchando el enlace o copiando esta dirección:   http://mediocerrado.blogspot.com/ ]

martes, 23 de marzo de 2010

participe y déjese de cuentos!

Si, llegó el momento de ensayar narrativa.  El certamen "CreacionIstmo" abre la convocatoria para residentes en Centroamérica.  Se trata de un concurso de relato breve organizado por Catafixia Editorial y patrocinado por la iniciativa Pacto por la Vida de la UICN.

Así es que afilen lápiz, mis queridos seguidores y visitantes esporádicos, que ya llegó la hora de revisar ese relato que tienen por ahí guardado y pasarlo en limpio para mandarlo al concurso.  Las bases están en el sitio de Pacto por la Vida o en el de Catafixia Editorial.  El concurso cierra el 16 de julio del 2010, así es que da tiempo para tener listo ese relato que un día comentaremos aquí en El Cuento de los Martes.

martes, 16 de marzo de 2010

Muy viejos para los cuentos


Les tengo malas noticias.  Si están leyendo esto, seguro experimentan lo que se denomina una regresión.  Todo me lo aclaró una vendedora de apartamentos cuando le toqué el tema de la lectura.  Me dijo que a uno le gustan los cuentos cuando es niño, la poesía cuando es adolescente y las novelas cuando le va mal en el matrimonio.   Yo – me dijo –  ya pasé por todo eso, y agregó con firmeza: “yo era bien romántica, pero ya me curé”.

Las malas noticias no sólo tienen que ver con que los aquí presentes no hayamos  superado las etapas de esta psicología de a puñetes, sino con el estrecho sendero de la literatura.  A juicio de mi personaje de esta semana – que sinceramente creo que es el de una gran mayoría de personas en esta frívola ciudad de Panamá – mientras más rápido uno supere estas tres etapas de fantasía improductiva, mejor se adapta al mundo real. 

Casi le creo, miren.  Si no hubiera sido porque empezamos a hablar de política y economía, hubiera comenzado a deshacerme de mis libros de cuento en primer lugar.  Los de poesía los hubiera abandonado en un parque y a las novelas las hubiera guardado en cajas (por precaución).   Me dijo que era el momento propicio para comprar bienes costosos, porque el alza de los impuestos (un 2% en las compras gravables) los encarecería en unos meses, pero que claro que era una buena cosa lo que estaba haciendo el gobierno, porque con esa plata estaban ayudando a los pobres. 

¡Ajá! Empezaba a mostrar lo estúpida en pocos minutos.  Cualquiera que vea las noticias – aún los canales más entregados a la propaganda gubernamental – puede sacar las cuentas sin calculadora.  Este flamante nuevo gobierno encontró la fórmula perfecta para darle un subsidio de al menos 16 millones de dólares a los grandes comercios, borrando del mapa a las pequeñas tiendas y vendedores ambulantes.  Inventaron el “bono escolar” para comprar uniformes y materiales, le dieron un papelito de 20 dólares a unos 800,000 estudiantes en la primera semana de clase y les dieron fecha límite para usarlos.  Les agregaron  una mochila que se rompió en el primer paseo y la orden obligatoria de usar las bolsotas con propaganda del estado, aún cuando estuvieran rotas.

El bono escolar fue rápidamente usado hasta para comprar carteras en algunos almacenes y en otros se armó el caos porque pretendían obligar a la gente a comprar las porquerías que se les estaban quedando en los anaqueles.  No olviden que el primer día de escuela “hay” que llegar uniformado; y en las escuelas privadas hay que tenerlo todo antes de entrar.  No me pregunten si el bono se puede usar en partes, porque seguramente la cajera en el almacén dirá “se tiene que usar en su totalidad, señora, no damos vuelto por uso de bono….”, y la gente cogerá por ahí más borradores y cuadernos para completar.  Negocio redondo  ¿verdad? Imagínese que la cadena de supermercados propiedad del Presidente de Panamá ahora vende uniformes de escuelas públicas….y todavía dice la vendedora de apartamentos que a ella ya no le gustan los cuentos!!! 

martes, 2 de marzo de 2010

Oh, yes, I'm a great pretender

Tengo en casa cuatro ejemplares de la Revista Ati que me enorgullecen.  Es un producto hecho por gente lúcida y sensible, que no muestra ningún complejo absurdo por vivir y trabajar en el interior del país (en este caso Panajachel, Guatemala).   “Ati” es la revista del lago de Atitlán.  Podría decirse que es el concepto de la comunidad de cuenca, que naturalmente determina la cultura de un conglomerado humano.  Eso lo han entendido los del equipo Ati, quienes tienen una serie de productos estéticamente potables y culturalmente abarcadores.

Luego de la introducción necesaria, paso al cuento que hoy me ocupa, y que encontré en el No. 20 del Año 3.  Para los cibernautas, les paso el vínculo http://atihojaabierta.blogspot.com/2009/07/oh-yes-im-great-pretender.html en el cual lo pueden leer en cosa de un par de minutos.  Se llama "Oh, yes, I'm a great pretender" y su autor es Juan Carlos Pensamiento.

Resulta que esta historia es la de muchas personas, quienes – intentando encontrar en la pareja una tabla de salvación para su soledad – terminan justificando los comportamientos típicos del ¿infiel?  Y lo encierro en interrogantes porque no sé quién es más infiel, si ese que engaña a su pareja con otra persona, o quién se engaña a sí mismo con la idea de que alguien le pertenece o es su responsabilidad. 

El tiempo entre las 3:30 de la madrugada y las 7:30 de la mañana son bien llevados en una narración casi sin pausas.  Un ritmo sinuoso en el que su protagonista – que no logra conciliar el sueño – pasa de la racionalización a la indignación varias veces.  Justifica a “su amorcito” de juerga con los amigos y en poco tiempo se lo imagina de conquista.  “Le tengo confianza” se repite para sí, pero de alguna manera quienes vamos leyendo sabemos que cada llamada al celular revela otra gran mentira.   La voz protagonista (en cursivas) desespera por su posición resignada, pero la acción es aún más angustiante, porque sentimos la humillación progresiva como un dolor propio, como cuando tu amiga te dice que el marido tiene ya como dos semanas llegando tarde y borracho “porque está muy estresado con el trabajo”.  Una sabe que al mínimo comentario sensato, a la mínima insinuación viene ese gesto de orgullo que te cierra la puerta a la verdad.  Nos han enseñado que “en cosas de marido y mujer…mejor déjala correr”.

Me gusta el lenguaje.  Es coloquial, directo y natural.  “!Ala gran puta, cómo me he engordado!” dice cuando ve su propia imagen; “lo van a chingar sus amigos, van a pensar que soy psycho” piensa cuando se auto-convence de no llamarlo como por cuarta vez. 

Creo que el final pudo haber sido mejor, pero de alguna forma logra cortar esa angustia que nos oprime el corazón.  La corta, pero no la suprime.  Digamos que ya resolvió el problema, pero no como uno quisiera (que lo mande a la mierda sin retorno, que le haga la gran bronca, que se las corte en trocitos), lo deja ahí para saber o recordar que lo que mucha gente teme es estar sola. 

martes, 2 de febrero de 2010

El Banquero Anarquista

Fernando Pessoa era un genio, además de un excelente escritor.  Eso lo empecé a notar cuando Eduardo Soto me regaló “Critica” de Pessoa, pero ahora que rescaté este cuento de entre unos libros pendientes que tengo por ahí, estoy segura.  La ficción de Pessoa es también razón y crítica de los modelos sociales construidos para cuidar apariencias. El Banquero Anarquista entra en el género de los “cuentos de razonamiento”.  En verdad, no sé quién inventó esa categoría, pero la tónica es de tocar temas filosóficos, y – como en este caso – hasta políticos. 

El banquero de Pessoa está seguro de que es anarquista, y su interlocutor lo duda a cada momento, pues parece imposible que un hombre que acumula riquezas y que vive del Capitalismo pueda creerse un anarquista como los que predican costumbres muy radicales en torno a posesiones y el orden (mejor dicho desorden) social.

El autor y el personaje parecen mezclarse en uno solo cuando van al profundo de las teorías anarquistas, de las revoluciones que nunca lograron más que nuevos tiranos para el pueblos, de los líderes que se tornaron en nuevos dictadores y de los movimientos sociales que acabaron desgastados a través de la historia.  Esto lo decía en 1922 sin haber cruzado con nosotros este triste umbral de neoliberalismo en el que nos encontramos perdidos como sociedad y como seres humanos.

Una frase clave aquí es “Ellos son anarquistas y estúpidos; yo, anarquista e inteligente”, porque la desarrolla hasta el final, explicando cómo el anarquismo se contradice a cada rato, cuando – para lograr sus fines – utiliza la tiranía del liderazgo y el seguimiento de los dogmas que cada grupo se inventa para subsistir.  Dice el autor que uno nace hombre o mujer; no rico ni pobre, marido, católico, protestante, inglés o portugués, y agrega que “todas estas distinciones se hacen en virtud de las apariencias sociales”, pero no son naturales.  Alega que cuando el anarquismo pretende “sustituir” estas apariencias sociales por otras (incluyendo categorizarse como anarquista), está cayendo en aquello que combate.

La idea del banquero se va explicando a través de su historia de vida, en la cual va modificando todo aquello que le parece equivocado, hasta llegar a convertirse en un singular revolucionario a quien no le interesa el dinero, pero se lo ha quitado del camino a no pocas personas.

Me desespera un poco el ritmo de la historia, pues el escritor se da pausas para que el personaje recuerde, medite, encienda un puro y se ría de la inocencia de su compañero.  También me roba la calma las reiteraciones; aunque confieso que de no haber, hubiera tenido que hacer yo misma las pausas para digerir el contenido.  Por ejemplo, cuando dice que ayudar a alguien es tomarle por incapaz, en esta idea toca detenerse y pensar, pero el autor lo hace con uno, colocando una pausa en el discurso.  Sugiere, a través de una acción del banquero, que uno también se detenga a pensar en esto, que uno piense en la grave tiranía que es suponer que el otro no puede hacer algo por sí mismo.

Con este último razonamiento, el banquero lleva a otros a odiar a la sociedad como tal, pero viviendo en carne propia la inanición, la pobreza y la riqueza.  Tal parece que ha conducido a muchos a pensar y a luchar contra las convenciones, pero ¿no se volvió un poco tirano?  “No”, contesta el banquero, porque la tiranía está en las convenciones sociales, ellos se han hecho presa de las apariencias y sólo quien se libera de ellas “se libera”.

Así, magistralmente, quien lee “El banquero anarquista” es conducido por una historia que en tiempo real podría llevar al máximo una hora de conversación, que comienza al finalizar la cena y termina al levantarse de tan peculiar sobremesa.  Dentro de esta historia, un chico pobre pasa de pertenecer al movimiento anarquista, a convertirse en un estratega ideológico cuyos métodos le dejan a uno con ganas de una segunda parte.

Les invito a leer “El banquero anarquista” en el sitio Internet de Canarias Insurgente, en un documento “pdf” que pueden guardar en la computadora.