En el cuento de los martes celebramos el nacimiento de Edgar Allan Poe con una colección de cuentos que sacó Visor en el 2005 y que conseguí en Panamá por 4.95 (con todo y tapa dura).
Cuenta la leyenda que el escritor nació un 19 de enero de 1849 en Baltimore, Estados Unidos. Es muy reconocido como poeta, sobre todo por su enorme "The Raven", pero también es el rey del cuento de terror, de los cuales este libro nos transmite unos cuantos, como "El gato negro", "La máscara de la muerte roja", "El retrato oval" y "La verdad sobre el caso del señor Valdemar".
Como me sugestiono fácilmente, lo leo durante el día. Me impresiona como Poe logra inquietarme tan sólo con palabras. Mi imaginación vuela y tal vez en la oscuridad y el silencio de la noche se me ocurra meterme un cuento.
:O
martes, 20 de enero de 2015
martes, 16 de diciembre de 2014
Tendencias que aburren
¿Qué sabe una por qué lee o no la gente? Es un acto tan personal, que fuera de las lecturas académicas obligatorias o por la necesidad de aparentar, leer tiene que ver con una intimidad que sólo se conoce cuando impactó a quien leyó. Algunas con ínfulas de promotoras de lectura como yo, a veces queremos contarle a todo el mundo cuando encontramos algo muy bueno, o muy malo, y nos apuramos a dar nuestra opinión a riesgo de caer en el desierto de nuestro regocijo individual.
Así que yo no sé por qué vino hasta Panamá el peruano Ivan Thays a decir (mejor dicho a repetir) que "el blog ha muerto" y que la gente (en un extremo) prefiere leer twits. De pronto las estadísticas de google o las de su largo currículum en marketing le dictan información interesante sobre las tendencias que la gente regala en datos con sus clics, pero yo no sé si allá arriba en su elevado mundo de escritores inn se encuentre con gente que tiene otras formas y otros tiempos para mirar.
Miden cuantas visitas por día, por mes, por hora tiene un sitio web, un blog y cuantos retuits tienen los comentarios de los famosos. Miden los likes de facebook como si no supieran que la gente pasa mirando y no necesariamente debe operar con el protocolo que ellos creen adecuado. Yo visito un blog y leo todas las entradas que puedo, luego lo vuelvo a revisar el otro año para ver qué ondas. ¿Me va a acusar de mala lectora? Dele.
Lo peor fue cuando dijo que la gente lee lo que ciertas personas influyentes recomiendan. Ana y yo nos preguntábamos si es verdad que nosotras no somos estadísticas, pero nunca se nos ocurrió agarrar las sombras grises de la literatura erótica por el marketing que le hicieron con opiniones de famosos y todo. Tampoco nos tragamos lo que Vargas Llosa y Alfredo Bryce dicen de Thays porque por muy nóbel que sea uno y por mucho que haya yo leído al otro, me va a dar por digerir cada pío que de este señor que ya me demostró lo vacío que puede ser su juicio literario.
Me cuentan (que no la escuché, porque para qué más tortura) que lo de periodismo y literatura, en que participó en el Festival eÑe Panamá tampoco llenó las expectativas de quienes desafiaron el tráfico y la lluvia por oír sobre lo chévere que escriben porque le meten una metáfora por aquí y otra cosita por allá, sin investigar ni hacer labor de periodista.
Bueno, todo esto para decirles que este blog no ha muerto, como no ha muerto la gente porque nadie le haga homenajes, ni las visiten, ni hablen de ellas. ¿Cuantos años en solitario pasó Nicanor Parra en su casita de campo? Y está más vivo que nunca.
En fin, que eso de las tendencias a mi me aburre y más cuando me tratan de inculcar esa insoportable levedad del mundo literario.
¡Gracias por leer! ;)
Así que yo no sé por qué vino hasta Panamá el peruano Ivan Thays a decir (mejor dicho a repetir) que "el blog ha muerto" y que la gente (en un extremo) prefiere leer twits. De pronto las estadísticas de google o las de su largo currículum en marketing le dictan información interesante sobre las tendencias que la gente regala en datos con sus clics, pero yo no sé si allá arriba en su elevado mundo de escritores inn se encuentre con gente que tiene otras formas y otros tiempos para mirar.
Miden cuantas visitas por día, por mes, por hora tiene un sitio web, un blog y cuantos retuits tienen los comentarios de los famosos. Miden los likes de facebook como si no supieran que la gente pasa mirando y no necesariamente debe operar con el protocolo que ellos creen adecuado. Yo visito un blog y leo todas las entradas que puedo, luego lo vuelvo a revisar el otro año para ver qué ondas. ¿Me va a acusar de mala lectora? Dele.
Lo peor fue cuando dijo que la gente lee lo que ciertas personas influyentes recomiendan. Ana y yo nos preguntábamos si es verdad que nosotras no somos estadísticas, pero nunca se nos ocurrió agarrar las sombras grises de la literatura erótica por el marketing que le hicieron con opiniones de famosos y todo. Tampoco nos tragamos lo que Vargas Llosa y Alfredo Bryce dicen de Thays porque por muy nóbel que sea uno y por mucho que haya yo leído al otro, me va a dar por digerir cada pío que de este señor que ya me demostró lo vacío que puede ser su juicio literario.
Me cuentan (que no la escuché, porque para qué más tortura) que lo de periodismo y literatura, en que participó en el Festival eÑe Panamá tampoco llenó las expectativas de quienes desafiaron el tráfico y la lluvia por oír sobre lo chévere que escriben porque le meten una metáfora por aquí y otra cosita por allá, sin investigar ni hacer labor de periodista.
Bueno, todo esto para decirles que este blog no ha muerto, como no ha muerto la gente porque nadie le haga homenajes, ni las visiten, ni hablen de ellas. ¿Cuantos años en solitario pasó Nicanor Parra en su casita de campo? Y está más vivo que nunca.
En fin, que eso de las tendencias a mi me aburre y más cuando me tratan de inculcar esa insoportable levedad del mundo literario.
¡Gracias por leer! ;)
martes, 11 de noviembre de 2014
martes, 21 de octubre de 2014
Desierto en la jungla
Cuesta creer que por segunda vez en menos
de diez años se declare “desierto” el Premio Miró de la categoría Cuento. Hace unos meses atrás se celebraba un
congreso de críticos literarios en narrativa y desfilamos por ese escenario varias
mujeres que escribimos cuentos.
La oferta de cuentos en Panamá – se decía con entusiasmo – es muy
buena. Mejor dicho, se hablaba de
una jungla de historias con tonos y estilos tan diversos, que parecía que nunca
nos faltaría el cuento.
Desconozco el fallo, pero supongo que
dirá la frase de cajón “no se encontró calidad literaria a la altura del
premio” y yo me preguntaré nuevamente qué habrá pasado. ¿Será que ninguna de las cuentistas de
las que tanto nos vanagloriamos participó? Si a mi no me dio por participar, es probable que a las
demás colegas tampoco; pero según lo informado por el Instituto Nacional de
Cultura, fueron 38 los trabajos ingresados al certamen nacional. ¿Será que llegaron 38 principiantes? Eso también es bueno, pero falta ver
bueno para qué.
Vamos a ver, se que no es fácil mantener
en alto la atención de quien se dispone a leer todo un libro de cuentos. Yo misma he saboreado por partes a quienes considero entre
los mejores y también he dejado de lado algunos de sus cuentos para pasar a
otros que me parecen más lo que ando buscando.
A cualquiera se le muere un tío, dos, de
pronto hasta medio libro y por eso de pronto estas tres divinas personas – que es
en lo que se convierte el triunvirato del jurado calificador – no vio con
buenos ojos dejar en los anales de la historia literaria de este país un libro
al que le faltara algo, un no-sé-qué.
Tal vez nos salvaron de otro de esos libros con buen título y mal de
tripa, de esos que dejan dudando de la gracia de los concursos.
martes, 30 de septiembre de 2014
Invasión
![]() |
| Fuente: http://goo.gl/jOuwDM |
Fui la
semana pasada -y exactamente el martes pasado de estreno y medio precio- a ver Invasión, un
filme-documental sobre lo sucedido el 20 de diciembre de 1989 en la ciudad de
Panamá. Es mala educación contar las películas y no tendría ninguna gracia que
me pusiera a dar lujos y detalles cuando la película está en cartelera y que
además vale mucho la pena verla, solamente diré que lo que me impactó es la
contrariedad entre las opiniones de los
propios panameños sobre el suceso, unos lloran y otros siguen celebrando, unos
piden que esto debe ser contado en las aulas e investigado para que se sepa la
verdad que se ha ocultado amañadamente y otros prefieren simplemente olvidar.
Vayan a
verla, si pueden hoy mismo, lleven a los niños que no hay escenas para taparles
los ojos y luego háblenles sin temores sobre su opinión, vayan con familiares,
los amigos y/o el pay, después de todo para eso son los documentales ¿No? Para dejar
una duda en las mentes y fomentar espacios de discusión en todos lados sin
discriminar entre la academia, el círculo social o los colegas del trabajo, sin
lugar a dudas que este es también un cuento, triste o célebre según el
individuo, pero indiscutiblemente impactante ¡Buena esa por el cine nacional! Se
necesita más gente proactiva moviendo esto, por lo cual no puede pasar
desapercibida la felicitación a toda esa gente detrás de las cámaras y al mismo
Abner Benaim que también asumió el rol de entrevistador.
martes, 2 de septiembre de 2014
Cortázar, el cuento y el cuentista
Tener una revista Casa de las Américas en las manos es abrir una de esas cajas en las
que adentro viene otra que contiene otra y así, y que no por más pequeñas son
menos valoradas. De hecho, la
última de las cajitas es la que deja una de las mayores preguntas: ¿Era posible
encontrar otra?
Yo tengo dos en casa, porque si bien
tengo una cantidad de libros que me hace pensar dos veces en mudarme, tampoco
me gusta acumular material que nunca podré leer ni en dos vidas. Pero hace muchos años me topé con la número
60, que incluía unas palabras de Julio Cortázar (si, el de los cien años de
nacido, que todo el mundo citó en las redes sociales la semana pasada) sobre
algunos aspectos del cuento.
![]() |
| foto del portal La Ventana |
Este es el vínculo de la dirección de
internet en la que lo encontré hoy: http://www.literatura.us/cortazar/aspectos.html
y también lo vi en formato PDF como para leerlo con más calma. Vale la pena, no se le pierde nada, y
como todo buen artículo de una Casa de las Américas, es una cajita que lleva
muchas más adentro.
¡Feliz centenario!
martes, 29 de julio de 2014
Revelación onírica
Está bien, me desperté media hora tarde
esta mañana, pero estaba soñando con Alessandro Baricco. En mi sueño el escritor era una mujer
delgada y de ojos grandes. Lo
descubrí porque encontré los manuscritos de Seda en la habitación de un
hotel. Ya no pudo negarlo, me
contó con algo de resignación que ella era la amante que una vez Hervé Jancour
conoció en Japón, la indescifrable extranjera que lo sedujo con su forma de ser
sobre las cosas. En la historia real – según me iba relatando – Jancour llegó a encontrarla algún tiempo después de la muerte
de su esposa y cuando quiso por fin concretar su deseo de amarla se vio más
seducido por el recuerdo de su esposa.
La Alessandro Baricco de mi sueño decidió escribir la historia como un pequeño
cuento en homenaje a esa manera de intuirse, presentirse y de sentirse, que
llaman amor. Sin embargo, al final
de su aventura narrativa se quedó con Seda, una novela corta que ha sido
traducida a más de 17 idiomas y que terminó en una producción cinematográfica
igual de preciosa, con su respectiva carga de imágenes alucinantes.
En el sueño me fui a dormir y al amanecer
el sol que se colaba entre las cortinas me despertó y cuando abrí los ojos
también lo hice en mi cama esta mañana, media hora más tarde y asustada por mi
capacidad de dormir hasta media mañana sin reparos. Por suerte eran apenas las seis y Alessandro Baricco seguía
siendo un tipo simpático que ama la literatura. Aunque, pensándolo bien, igual que Hervé, mi escritor
tiene algo de femenino y en su escritura también reside esa belleza.
martes, 15 de julio de 2014
El Mundial es cuento
O el mundial es historia, y sin dudas se hará mucha literatura con todo lo que ha pasado en la fiesta del fútbol, Costa Rica hasta los Cuartos de final guerreando pie a pie contra la Naranja Mecánica, el parce James quedó de máximo goleador del torneo como figura insigne de una Selección colombiana merecedora de una reverencia, el anfitrión humillado (para desdicha de tantos, incluyendo la de quien escribe), una Argentina luchadora hasta la final aunque cuestionable lo del balón de oro a Messi, sin olvidar la participación de nuestro compatriota Roberto Moreno como árbitro, etcétera.
El marketing y todo eso ha hecho del fútbol algo obligatorio para Panamá desde el 12 de junio con sus pros y sus contras, esta vez hay contras relacionados a los gastos multimillonarios de presupuesto gubernamental, para decirlo como se debe: despilfarros, lo que desde mucho antes le dio un sabor agrio a la Copa, protestas en todo Brasil por la falta de prioridad social en las inversiones, y además todos los sobrecostos tipo Cinta Costera o Ampliación del Canal, pero a la N potencia, que a buena parte de los brasileiros les pareció una burla descarada a las personas que les cuesta tanto ganarse el pan. Un botón de muestra, la millonada en la reconstrucción del Estadio de Brasilia Mané Garrincha (donde Holanda goleó a Brasil en el partido del tercer lugar) inicialmente presupuestada en 627 millones de Reales —unos 314. 3 Millones de dólares— al final quedó en 1,284 Millones de Reales —equivalentes a más o menos a 579 Millones de dólares— que dicho sea, fue modificado en sus dimensiones para recibir a las multitudes de los juegos mundialistas, pero nadie sabe qué uso se le va a dar a esa mega-construcción después y así sucesivamente.
De vuelta a la realidad, sí, pero hay más fútbol. Y realidad y fútbol es decir que este Mundial lo deja a uno sorprendido por el nivel de competitividad que hubo. Imaginemos a Panamá de aquí a cuatro años con presencia en el Mundial ruso, después de una difícil ronda clasificatoria, cualquiera tiembla al imaginar a Panamá en la fase de grupos con Alemania, Costa Rica o Chile, por mencionar posibilidades, aunque otra conclusión indiscutible de Brasil 2014 es que ningún oponente puede ser subestimado, pero esto tiene mucho que ver con la preparación y el empeño de cada equipo, elementos que debe tener en cuenta el Bolillo Gómez y los seleccionados.
Otra parte fundamental de la trama es el apoyo consecuente de cada uno de nosotros como fanáticos. Eso comienza con interesarnos más por la LPF y los clubes nacionales de fútbol (sobre todo ahora que el fútbol de España, por lo que contó su seleccionado, es una triste leyenda de estrellas viejas que se fueron apagando), informándonos sobre nuestros legionarios —los jugadores panameños que están en clubes internacionales— y disfrutando de cada juego de la Roja como si fuese parte del Mundial, eso por lo menos es la parte que nos toca, ser una inspiración para que nuestra Selección escriba ese maravilloso cuento, tipo Costa Rica o Colombia.
martes, 1 de julio de 2014
Un dato de Alejo
![]() |
| Alejo Carpentier, busto de fabricación casera. |
Un trabajo
periodístico de Alejo Carpentier
—escrito hace 62 años— contiene un
excelente dato histórico sobre la programación de los medios de comunicación de
la época que vale la pena conocer, cito:
Cuando se consideran los programas de
radio en América Latina, una particularidad llama la atención de quienes han
tenido oportunidad de conocer lo que cargan las ondas de otros continentes: la
cantidad de novelas por episodios que en ellos figuran. Más aún: en Panamá,
para citar un ejemplo típico, se ha llegado a construir verdaderos
<<bloques>> de novelas por episodios —tres, cuatro, una tras de la otra— que
cubren los mejores tiempos de la emisión. La novela en treinta, cuarenta,
ciento, trescientos episodios —¿no hubo una, recientemente, que pasaba de
quinientos? —, constituyen la base del cotidiano programa radiofónico en
nuestro países.[1]
El dato
parece vigente si se tiene en cuenta que en el momento en que esas letras se
publicaban, la radio era el medio de comunicación de masas por excelencia, puesto
que hoy ocupa la televisión. Seis décadas han pasado y como si fuese mentira el
único cambio en las programaciones es la forma de llegarle al receptor,
invadiéndolo con millones de partículas de imagen que fueron cambiando a través
de los años entre el blanco y negro, el tecnicolor, la tv análoga, la tv digital, quizá en la creatividad de la publicidad y las empresas
anunciantes, pero se mantienen inmutables los clásicos temas de las tramas de
las novelas, la división de los personajes entre buenos y villanos, los amores
imposibles, las intrigas fáciles y dañinas, de vez en cuando se cuela un
poquito de la moral social vigente en el momento como un elemento o no en el
más de los casos.
Gracias a la
FIFA hay fútbol cada cuatro años como en estos días, pero fuera de la excepción
la jornada televisiva está (des)compuesta en más de tres cuartos por novelas
que —más recientemente las series y los
realiti shows que también— mantienen a tantos en vilo y sus tramas hasta hacen
parte de las conversaciones de la familia y otros círculos sociales. La tele
está inundada de eso, de la trama circular de la chica buena que luchó contra
la mala y que al final se casa con el chico bueno, que andaba (en contra de su
voluntad) con la mala y todos los malos mueren o quedan en la cárcel y luego es
difícil distinguir las líneas divisorias entre la programación de ficción burda
y los hechos sociológico-políticos que se muestran en el noticiero, la
periodista buena gente que le lleva comida a la gente pobrecita con ayuda de la
generosa empresa de capital millonario que asume su compromiso de
responsabilidad social con cincuenta balboas de compras, el político malo que
se roba la plata o el bueno de buena familia que asumirá el nuevo reto de
llevar los rumbos del país; lo cierto es que en ese otro terreno las cosas no
son tan fáciles como en las novelas y sin embargo hay más de uno que se ha
pasado la vida entera frente a la tele y termina por creer que las cosas son
más que menos así mismo, de allí que habría que ver cuánto pesan sesenta años o
más de programaciones de novelas en el pensamiento crítico de la población y su
manera de entender la vida; pues ya hasta la FIFA según esta visión se va transformando
en una malévola multinacional del fútbol que conspira para que la final del
mundial sea entre Brasil y Argentina para vender la taquilla y simplificar el
marketing, pero también está Colombia, Costa Rica y la esperanza europea, pero
eso ya son materias de cuento para otros martes.
martes, 20 de mayo de 2014
Aquellos personajes...
"Si no te cortas el cabello pronto vas a parecer Blacamán" - sentenció la abuela. ¿Blacamán? preguntamos en coro mirándonos con ojos de sorpresa. Si, Blacamán - recalcó. Hace mucho tiempo había un señor a quien le decían Blacamán y tenía el pelo así grande - dijo haciéndose con las manos una especie de sombrero sobre la cabeza.
La historia es real. Ocurrió en la cocina de la casa donde vive mi madre. Ella no sabía mucho sobre el origen de Blacamán, así que decidí buscar un poco en el gran océano del internet y lo primero que encontré fue un cuento del famoso y recién fallecido Gabriel García Márquez: Blacamán el bueno, vendedor de milagros.
La historia es real. Ocurrió en la cocina de la casa donde vive mi madre. Ella no sabía mucho sobre el origen de Blacamán, así que decidí buscar un poco en el gran océano del internet y lo primero que encontré fue un cuento del famoso y recién fallecido Gabriel García Márquez: Blacamán el bueno, vendedor de milagros.
![]() |
| Tomada del blog Caracas en Retrospectiva |
De todos modos la cosa no me convenció, porque ella hablaba de un señor en plan alguien que existió, así que decidí seguir buscando y encontré a la leyenda del calabrés que llegó a Caracas, Venezuela por ahí a principios del siglo XX con un cabello muy llamativo y se hacía pasar por un fakir hindú. En efecto, el cuento del recolector de historias se había inspirado en la leyenda, pero no era de ahí que había salido.
Según el mismo blog Caracas en Retrospectiva, Blacamán si había existido y se había dedicado a las ciencias ocultas, haciéndose famoso por hipnotizar animales - entre otras cosas -. En Panamá no he encontrado hasta el momento algún registro sobre la presencia de un Blacamán o relatos que lo asocien con un personaje local, salvo por un documento de corte político que lo ubica como "el culebrero de Santa María del Darién", que más bien venía de Colombia; por lo que pudiera ser que este mismo señor de origen italiano hubiera visitado el istmo en busca de negocios por todo el continente, incluyendo una incursión a los Estados Unidos para vender no sé qué jarabe de lengua.
![]() |
| Tomada de internet |
Sin mucha precisión un artículo sobre circos y teatros de carpa lo menciona como un espectáculo que recorría ciudades en América. Ello lo coloca en las altas probabilidades de haber pasado un tiempo, o dos, o tres en la Ciudad de Panamá y haberse hecho famoso por su melena y sus dotes mágicas.
Lo cierto es que el personaje existió y hasta hay en venta por e-bay un afiche tipo Art Decor donde se lo ve hipnotizando a un temible león (qué buenos eran esos afiches) que hasta parece que ruge resistiéndose al embrujo.
Toda esta pesquisa me hizo pensar en la riqueza de esos personajes que la gente mayor guarda en sus recuerdos, que ya no saben si les conocieron o no, pero los incorporaron a su acervo para dar pequeñas lecciones a la gente chiquita. Hay que rescatarlos y re-construir las historias, así como hacía el viejo Gabo, cuyo gran mérito fue poner a Colombia en el mapa mundial con su literatura, salvándola un poco de aquella visión amarillista de la violencia.
Ya saben, si no se cortan el cabello, se van a parecer a Blacamán.
martes, 1 de abril de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
Verlo es otro cuento...
Cuando una escribe un cuento las palabras se van juntando para armar una historia. Quien escribe sabe "lo que pasó" y lo que va a pasar, trata de comunicar sentimientos, sensaciones, ideas y con todo eso presentar una propuesta a sus lectores.
Pero cuando - como en el caso de MANOLO - ese cuento entra en el imaginario de otras personas y se convierte en un nuevo proyecto, las palabras no es que dejen de existir, sino que transmutan en lo visual, lo que puede ser percibido por los ojos y por los oídos, y sencillamente verlo es otro cuento.
MANOLO fue presentado en el Festival de Cine Pobre de Panamá y obtuvo un reconocimiento como "Mejor animación". Sus personajes y escenografía son de cartón reutilizado y nació en Italia bajo la dirección de Martanoemí Noriega y la edición/coproducción de Federico Bellelli.
Más detalles en http://www.panalandia.info/ganadores2014/ y https://www.facebook.com/EdicionesPeloMalo
martes, 24 de diciembre de 2013
Otra historia navideña
![]() |
| Del blog de Alberto Montt |
El concepto de la víspera de navidad como “noche de paz y de amor” al cantar del villancico es solamente una parte romántica y banal de la historia, más banal que romántica.
No sé si es que mi círculo de amigos está lleno de los denominados grinch o si en verdad la gente está tomando un mínimo de conciencia de lo que implica gastarse toda la plata juntada en un año en un día de compras de diciembre, todo el despilfarro y la miseria que rodea el escenario en que se desarrolla la trama, la desigualdad del poder de consumo entre el pavo de 7 kilos y el pavipollo de 3, sin embargo los dos a un precio casi equivalente libra por libra. La fotografía se reproduce en Panamá o acá más al sur. Me reconforta saber que por lo menos la gente cercana va tomando conciencia de toda esta irracional parodia.
Hace unos días me topé con un cuento titulado El niño vendedor en el libro Manual del fantasma amateur del amigo escritor Marcelo Benvenutti y sentí, con todo y las diferencias de la ubicación geográfica, que la navidad no es otra cosa que una fiesta de excesos y desigualdades. Si por lo menos hay conciencia de eso en algunos pocos invito a no dejar perder nada en la fiesta de navidad que en el mejor de los casos es un buen momento para compartir, invite a los vecinos o a quienes no van a tener cena de noche buena a comer del pavo o pavipollo, para que toda esa comida no se pierda olvidada en algún lugar inhóspito del refrigerador.
!Feliz navidad a los lectores de El Cuento de los Martes! Que compartan la fiesta y hagan su parte de la historia.
martes, 10 de diciembre de 2013
Holocausto Brasileiro
![]() |
| Ver en la página original |
Ya Lucy ha hablado de aquellas historias que no se conocen porque quienes escriben la historia han omitido interesadamente el tema o sus detalles. Holocausto Brasileiro de la periodista Daniela Arbex es un libro que trata de contar una historia poco conocida en Brasil - ¿Qué puede decirse en el resto del mundo? - como dice en el prólogo de la obra Eliane Brum: “El periodista lucha contra el olvido. Transforma en palabra lo que era silencio. Hace memoria”
La crónica
está basada en documentos históricos y
-principalmente- en los testimonios de sobrevivientes, antiguos trabajadores, vecinos
y personas que de alguna manera tuvieron conocimiento de lo que estaba
aconteciendo en el Hospital Psiquiátrico Colônia (hoy conocido como “el Museo
de la Locura”) ubicado en la ciudad de Barbacena en el Estado de Minas Gerais.
Según la periodista, en Colônia murieron unas 60000 personas por diversas
causas relacionadas directa o indirectamente al trato inhumano que se le daba a
los pacientes, los cuales no solamente eran personas con diagnósticos de
enfermedad mental, sino también “gente molesta” que no encajaban en los moldes
sociales de la época como prostitutas, homosexuales, alcohólicos, rebeldes o
gente que por la ignorancia de sus familiares o personas allegadas eran
internados por timidez o por sufrir una tristeza recurrente.
En el
segundo capítulo del libro encontramos la historia de una de las sobrevivientes de la internación
en Colônia. Aunque el testimonio de Sônia es una pequeña parte de la obra, da
para ver en esas líneas la crueldad con que eran tratadas las personas en el
recinto donde supuestamente eran internados para cuidar de su salud. Hemos
hecho la traducción del fragmento que puede ser encontrada en el siguiente
link: http://www.mediocerrado.com/2013/12/holocausto-brasileiro.html
Además de la
idea especifica de la historia rescatada del olvido queda en el aire la
reflexión, cuántos otros holocaustos silenciosos no habrán pasado o están
pasando frente a nuestras narices, gente muriendo por las deficiencias del
sistema de salud. En Panamá por ejemplo, la historia de las víctimas del dietylene
glicol o de las bacterias hospitalarias. Interesante sería ver trabajos periodísticos
similares abordando en profundidad esos temas y así evitar que el olvido
destruya todas las evidencias de esos crímenes de Estado.
Trailer del libro:
martes, 26 de noviembre de 2013
Los Santiago, Erico Verissimo
Por estos lados se encuentra en cartelera la película O tempo e o vento (El
tiempo y el viento) basada en el libro del mismo nombre cuyo autor es EricoVerissimo.
En los
pequeños fragmentos que hemos traducido de la novela O resto é silêncio (El resto es silencio) de Erico Verissimo, se
deja ver un poco el poder descriptivo manejado por el autor, además de la
generalidad-originalidad de las ideas plasmadas. El fragmento puede ser
encontrado en el siguiente link: http://www.mediocerrado.com/2013/11/los-santiago.html
martes, 12 de noviembre de 2013
Cuéntalo en la red
Podría ser el mejor sitio para "publicar", porque es económico, sencillo y no pasa por la censura de un editor. Mucha gente elige las redes para dar a conocer sus escritos, para compartir sus creaciones entre amigos, y ¿por qué no? para que con esos algoritmos y casualidades se enteren otras personas de un talento oculto. A diferencia de una entrada en el blog, la publicación en una red social parece medir el impacto en "likes" y comentarios más fáciles de hacer y más espontáneos.
Se puede tener reacciones inmediatas y se puede gozar del beneplácito de personas allegadas, y la opinión de las que aprueben o desaprueben lo que decimos.
Dicen que ser popular en facebook es como sentirse millonario en Monopolio, pero lo cierto es que divierte y entretiene ver cómo se mueve una publicación que se hace la noche anterior. Cuando te salen muchas banderitas rojas anunciando que por ahí pasaron un par de miradas, te preguntas si la tuya se convertirá un día en esa colección que se llamaba "Frases célebres" y que venía en las revistas de curiosidades.
Pero OjO, que también tiene su truco. Dicen que hay horas y días para mover contenidos, que también hay que ser cautelosas con lo que se dice, que esto y lo otro. No todo el mundo te ve, no es obvio que a quien va dirigido tu comentario pase por ahí. Si quieres dedicarle tu comentario a X o Y, tienes que etiquetarle, hacerle un llamado o tal vez algo más agresivo.
Así que si está la tentación de los cinco minutos de fama, las redes sociales tampoco garantizan el éxito, pero eso si, se pueden poner muy divertidas. Suerte!
Pero OjO, que también tiene su truco. Dicen que hay horas y días para mover contenidos, que también hay que ser cautelosas con lo que se dice, que esto y lo otro. No todo el mundo te ve, no es obvio que a quien va dirigido tu comentario pase por ahí. Si quieres dedicarle tu comentario a X o Y, tienes que etiquetarle, hacerle un llamado o tal vez algo más agresivo.
Así que si está la tentación de los cinco minutos de fama, las redes sociales tampoco garantizan el éxito, pero eso si, se pueden poner muy divertidas. Suerte!
martes, 5 de noviembre de 2013
Me (re) encontré con Pessoa en el periódico
![]() |
| Zero Hora, terça-feira, 29 outubro de 2013, P. 44. Cosecha propia. |
Como
lector irresponsable no volví a leer a Pessoa, por lo menos no recuerdo haber
vuelto a leer alguna otra cosa de Él y creo que si la hubiera leído me
acordaría, mas no registro la información en el sistema.
Hace
una semana me puse a leer el periódico, que como lector irresponsable es un
hábito que nunca he tenido. Fue entonces que encontré el horóscopo y decía más
o menos así: “hay cosas que uno creía olvidadas pero sucede que no, son
inolvidables y la vida y su misterio nos hace reencontrarnos con ellas”
palabras vagas pero certeras… Tres páginas después, encontré en el mismo
periódico el Poema en
línea recta de Pessoa, me acordé de Lucy que comparte el mismo signo
zodiacal, recordé las conversas sobre El
Banquero y Pessoa, de todas aquellas cosas inolvidables que uno creía olvidadas.
Trataré
de cambiar mi actitud de lector irresponsable, no en cuanto a leer el
periódico, porque el periódico se lee cuando a uno le llega a las manos - además
de que comprar tanto papel lleno de
anuncios me parece absurdo y anti-ecológico-, pero trataré de leer más a Pessoa
para reencontrarme con su sinceridad visceral, ruda e inteligente.
martes, 24 de septiembre de 2013
La historia es un cuento
La Historia, esa que se escribe con mayúscula, no es más que un cuento, una construcción literaria que - si bien no tiene por objetivo entretener - termina siendo una ficción que se repite como credo tantas veces como sea necesario para ser creída por la mayoría.
La abuela de Jota Jota, en la novela Hombres enlodados dice sabiamente que "toda historia tiene por lo menos dos versiones, pero no todas las versiones se convierten en Historia".
Eso fue lo que pasó, por ejemplo, con todo el tejido de historias que viajaron en las crónicas de la conquista española. Visiones del mundo que se abrió a las puertas de una economía en crisis, como la española y que fue narrada en la versión de los más vulgares personajes que pudieron concretar el negocio multimillonario de robar metales preciosos y seres vivos a un continente de paz, como era América antes de ser bautizada con sangre.
Hoy, cuando se han develado testimonios, cuando se ha escudriñado en las incongruencias y los abuelos han hablado podemos tener otra versión, la otra versión, la que no se contó en favor de los poderosos. Un reino ficticio se benefició de la versión ficticia, una Corona devaluada se llenó de oro robado, ajeno, bañado en sangre. Pero hoy podemos empezar a contar desde nuestra forma de ver y nuestra versión podrá parecer un cuento (leyenda negra le llaman cariñosamente), pero será la que coloque las cosas en su justo lugar.
Abia Yala, la masacre no pudo enterrarte viva.
martes, 3 de septiembre de 2013
El Pedido, Rubem Fonseca
![]() |
| Fuente: http://pedromenezes.deviantart.com/art/Rubem-Fonseca-143891937 |
El
libro de cuentos Feliz Ano Novo no deja
de ser una obra cruenta, manteniendo la característica esencial de la escritura
de Fonseca. El cuento que intitula la publicación lo resumo en tres escenas: 1-
Tres individuos conversan (en una pocilga) sobre el hambre, el sexo y la falta
de dinero para pasar el año nuevo, 2- Los tres individuos van a un cuarto cercano donde una señora esconde
un armamento, los individuos lo piden y la señora se los da, 3- Los individuos
asaltan una mansión en un barrio high class carioca (pero no muy lejano a la
pocilga).
El Pedido es uno
de los cuentos que componen la obra y que me he molestado en traducir ¿Cruel? Eso
dependerá de la lectura de cada quien, en mi opinión no tanto. Diría yo que
habla más de frustraciones, que como he dicho, también están presentes en la
obra de Fonseca, es una narrativa de la vida real que de tan real pareciera mentira,
y aunque puede que los personajes sean ficticios y las situaciones recreadas no
deja de ser demasiado posible que haya habido personajes envueltos en
situaciones idénticas a la de la trama, pensando en cómo salvar el fracaso.
Podrás
encontrar el cuento acá: http://www.mediocerrado.com/2013/09/el-pedido.html
martes, 13 de agosto de 2013
Un poeta contra el cuento
Todo comenzó con una publicación en el facebook. Héctor Hernandez Montecinos, poeta chileno con un valioso aporte literario y apasionado conductor de talleres literarios declaraba la mañana de este martes la "repugnancia epistemológica" que le producen los cuentos.
Como es de esperar, llovieron indignados, creyendo que el poeta no consideraba a los grandes del cuento latinoamericano como Borges, Cortazar, Rulfo, Onetti y Monterroso, entre otros. La lista es larga, pero HH, como se le conoce entre sus seguidores de carne y hueso, las desvalijó con una frase lapidaria: Después de "Historia universal de la infamia", El Aleph y Ficciones - todos de Borges - que fueron escritos hace más de 70 años, nada había hecho despelucarse a nadie en el mundo. Bueno, nunca habló del pelo, pero es lo que se podía resumir de su queja. Los demás, del canon literario, de la realeza de la literatura, los autores de esos que llamamos "de culto" y que nos producen el tonito de respeto con el que los nombramos.
Pero hay que leer con calma, porque Acheache no está desconociendo una corriente literaria más antigua que la novela, ni siquiera la tradición árabe o la oriental, sino que se queja de su falta de evolución, de la pretensión de los entendidos por los decálogos y las reglas básicas. Con eso, lo único que han hecho es matar al cuento.
Así que mientras avanzaba la mañana, llegaban más preguntas, retos y comentarios a la confesión del muro-habiente, yo seguía con mucho sigilo para ver si caería ante todas las razones expresadas. Admito, eso si, que me daba rabia su atrevimiento, pero una rabia efímera cuando iba argumentando con cada litigante. Empecé a entender su queja, a comparecer privadamente en mis pensamientos. Revisaba mentalmente mis propios cuentos y sonreí con lo fácil que fue armar muchos de ellos, como quien tiene una vieja receta de familia y casi mezcla los ingredientes a ojos cerrados.
Llegado el momento de mi reconciliación con las palabras del poeta, me decidí a pedirle su autorización - y la de todos sus interlocutores - para plantear acá el problema y las nuevas interacciones, pero el mismo autor de la polémica se me adelantó. Gracias a lo cual, podemos leer cómodamente en su blog la entrada "Contra el cuento", en la que detalla desde el inicio su planteamiento y va dialogando con las distintas defensas.
El tono es duro, pero no menos amoroso. Sus anotaciones son genuinas y tiene muchos elementos para decir lo que dice, salvo que quienes amamos el cuento nos rendimos ante él como nos da la gana. El cuento es como esa vieja madre que nos cobija cuando necesitamos reposar en su lecho.
No puedo interceder por el cuento ante este amado y odiado poeta, pero sigo valorándolo y considerándolo un gran invento, que si bien puede que no haya evolucionado con la fuerza transgresora de la poesía, me resulta atractivo, entretenido y versátil, por decir poco.
Como es de esperar, llovieron indignados, creyendo que el poeta no consideraba a los grandes del cuento latinoamericano como Borges, Cortazar, Rulfo, Onetti y Monterroso, entre otros. La lista es larga, pero HH, como se le conoce entre sus seguidores de carne y hueso, las desvalijó con una frase lapidaria: Después de "Historia universal de la infamia", El Aleph y Ficciones - todos de Borges - que fueron escritos hace más de 70 años, nada había hecho despelucarse a nadie en el mundo. Bueno, nunca habló del pelo, pero es lo que se podía resumir de su queja. Los demás, del canon literario, de la realeza de la literatura, los autores de esos que llamamos "de culto" y que nos producen el tonito de respeto con el que los nombramos.
Pero hay que leer con calma, porque Acheache no está desconociendo una corriente literaria más antigua que la novela, ni siquiera la tradición árabe o la oriental, sino que se queja de su falta de evolución, de la pretensión de los entendidos por los decálogos y las reglas básicas. Con eso, lo único que han hecho es matar al cuento.
Así que mientras avanzaba la mañana, llegaban más preguntas, retos y comentarios a la confesión del muro-habiente, yo seguía con mucho sigilo para ver si caería ante todas las razones expresadas. Admito, eso si, que me daba rabia su atrevimiento, pero una rabia efímera cuando iba argumentando con cada litigante. Empecé a entender su queja, a comparecer privadamente en mis pensamientos. Revisaba mentalmente mis propios cuentos y sonreí con lo fácil que fue armar muchos de ellos, como quien tiene una vieja receta de familia y casi mezcla los ingredientes a ojos cerrados.
Llegado el momento de mi reconciliación con las palabras del poeta, me decidí a pedirle su autorización - y la de todos sus interlocutores - para plantear acá el problema y las nuevas interacciones, pero el mismo autor de la polémica se me adelantó. Gracias a lo cual, podemos leer cómodamente en su blog la entrada "Contra el cuento", en la que detalla desde el inicio su planteamiento y va dialogando con las distintas defensas.
El tono es duro, pero no menos amoroso. Sus anotaciones son genuinas y tiene muchos elementos para decir lo que dice, salvo que quienes amamos el cuento nos rendimos ante él como nos da la gana. El cuento es como esa vieja madre que nos cobija cuando necesitamos reposar en su lecho.
No puedo interceder por el cuento ante este amado y odiado poeta, pero sigo valorándolo y considerándolo un gran invento, que si bien puede que no haya evolucionado con la fuerza transgresora de la poesía, me resulta atractivo, entretenido y versátil, por decir poco.
martes, 23 de julio de 2013
Un libro realmente loco
¿Por qué todos los libros son iguales? - preguntó Andrés, ojeando la pila ubicada en la mesita de noche. ¿Cómo así iguales? - preguntó su mamá. Todos son rectos, tienen páginas que debes pasar y están escritos en máquinas - respondió el niño. Bueno - replicó la señora - cuando seas grande puedes hacer un libro diferente. ¿Y por qué cuando sea grande? - preguntó el pequeño?
... y así fue como nació "El libro loco".
Un par de años más tarde, cuando la madre había recopilado suficiente información de entre los pequeños proyectos que el niño iniciaba con a ella, junto a los hallazgos que hacía en el parque o en la mesa de dibujo; se planteó realmente cómo ayudar a su hijo a crear un libro diferente. Él tenía todas las ideas del mundo, pero necesitaba algo así como un técnico que les diera forma real. Era como si quisiera hacer un cohete y necesitara un ingeniero mecánico.
Tal vez el libro no pueda ser tan loco después de todo - pensó. Estaba algo contrariada por constatar que ella - aunque era adulta - tampoco podía darle forma a las ideas de su hijo, que eran muchas. Decirle "eso no se puede" era como fracasar en su pequeño proyecto de educación emancipadora. ¿Dónde quedaba eso de enseñarlo a solucionar problemas?
Pero un día le contó a unas amigas su problema. No hay nada más saludable que contar un problema a una amiga. Eso si, tienes que estar dispuesta a probar la solución que te den. Y de pronto apareció Ediciones Pelo Malo en escena. ¿Qué tan loco es el libro? - preguntó Martanoemí. Lil, quien ya conocía a Andrés, exclamó "muy loco".
... y así fue como nació "El libro loco".
Una noche, sin haberlo planeado, y ya después de conocer la carpeta donde la mamá de Andrés guardaba cada nuevo aporte que el niño traía para engordar al libro loco, Martanoemí, Andrés, Lil y Lucy se encontraron en Casa 10, donde vive Radio 10. No se puede pensar en un mejor lugar para que salgan ideas buenas y locas a la misma vez.
¿Cómo te gustaría que fuese el libro? - preguntó Martanoemí, mientras Andrés subía las escaleras hacia el último plano de la casa. Ese desde donde se pueden ver las estrellas y donde unos maniquíes conversan cada noche sobre lo lento que pasa el tiempo cuando uno se aburre.
...y así fue como nació "El libro loco".
Unos meses más tarde Cartonela y Martanoemí llegaron a casa de Andrés con muchos papeles que debían ser cortados, doblados, pegados, arrancados, desprendidos, recogidos, reciclados, insertados y recortados. En otra bolsa habían muchas cajas de cereal que se empezaron a pedir a las personas comedoras de cereal del mundo.
Las preguntas, los dibujos, las respuestas, los sonidos, los recuerdos, los inventos y hasta los gases incómodos empezaron a tomar forma de libro, pero no de libro todo recto, con páginas que debes pasar y escrito en máquina; sino de libro loco.
...y así fue como nació "El libro loco".
El libro loco se estará presentando el sábado 27 de julio a las 2:30 p.m. en el local de eventos de CELI, en el Edificio Cromos, ubicado junto a la Casa Matriz de la Caja de Ahorros en la Vía España, Ciudad de Panamá.
No te vistas como todos los libros, que son todos rectos, tienen páginas que debes pasar y están escritos en máquinas; mira la vida de otra forma y atrévete a ser un libro loco.
jueves, 20 de junio de 2013
Leonardo
Leonardo se sentó bajo el sicomoro con el cuaderno abierto y el lápiz entre sus dedos inquietos, esperando que la naturaleza le contara su próximo secreto. Comenzó a llover. Corriendo para proteger su recuento de curiosidades, mecanismos e inventos, fue a refugiarse junto al caballo apodado Fulatino, en el establo de la casa en la que se hospedaba por esos días, camino a Milán. Poco a poco se fue quedando dormido con el zumbido de una mosca de mediodía. Cuando despertó, su cuaderno tenía dibujado en trazos finos, una orquídea, y encerrada entre signos de interrogación, la inquietante palabra: sexo
Consuelo Tomás
Junio /2013
Escribo para vivir.Leo para saber. Converso para crecer. Pienso para ser. Imagino para avanzar. Hago, para no morir. Escucho para aprender. Observo para no tropezar. Toco para constatar. Respiro.
martes, 11 de junio de 2013
Cuentos sobre ruedas
Soy de las personas que sueñan con un mundo mejor, pero cuando me despierto y veo a mi alrededor empiezo a conectar las causas que impiden esta fantasía cotidiana. La educación no es un problema que impida la existencia de gente buena, honesta, ni productiva. Es decir; la escolaridad en si resuelve algunas necesidades, una buena familia en la que se compartan valores también ayuda a formar un individuo sano, pero el entorno donde la persona se mueve a diario incide mucho en su carácter y en las decisiones que toma.
He descubierto que la teoría del vidrio roto, que dice que en un lugar deteriorado se darán más actos de violencia también me afecta. ¿A quién no le pone tenso andar por un sitio sucio y feo? De ahí a la violencia hay un sólo movimiento. Entonces las calles de mi ciudad andan así, con los vidrios rotos y el entorno es hostil. La terminal de transporte es un sitio hostil, donde si no sabes moverte sacas de quicio a quien viene detrás, porque andan de apuro, porque estorbas, porque nadie quiere parecer vulnerable. El bus es un lugar hostil y a diario familias enteras pasan al menos tres horas.
¿Y si te subes al bus y de pronto alguien empieza a leer un poema? Puede que al principio se
enciendan todas las alarmas, que sea momento de agarrar más fuerte la cartera, que sea el preludio para quitar dinero... pero luego, tal vez una palabra, un verso, una manera de decirlo sea eso que el día necesitaba para mejorar.
"Cuentos para rodar" es un proyecto de Teatro Carilimpia, Ediciones Pelo Malo y el Festival Internacional de Poesía Ars Amandi que promueve el acceso al arte a través de la narración oral en buses de la Ciudad de Panamá. Actores, actrices, poetas, narradores, músicos, gestores culturales y lectoras intrépidas comparten poemas, cuentos, cantos e historias con gente que vive o va de paso por esta ciudad.
Para conocer más del proyecto, visite https://www.facebook.com/Cuentospararodar?fref=ts
Llevamos ya cuatro intervenciones y probablemente hemos recibido más de lo que hemos dado. Lo hemos hecho de forma independiente, utilizando la intuición, nuestros aprendizajes profesionales, pero sobre todo el deseo de hacer del mundo un mejor lugar. Así, seguimos soñando, pero sabiendo que lo hemos intentado, pensando que tal vez mañana en los buses, la gente vaya leyendo un poemario, conversando amenamente o sencillamente soñando igual que nosotras con un mundo mejor.
martes, 9 de abril de 2013
Fecundación
![]() |
| Ver en fuente |
Fecundación es el cuento ganador del concurso de la Revista mexicana Punto de Partida en el género cuento para el año 2012, bajo autoría del joven narrador Adrían Axel Velasco.
Elementos como las drogas, el sexo y la violencia integran la trama de la historia, sin caer en lugar común alguno, pero con magistral fluidez. Estas características hacen del cuento un texto sin igual, que además sorprende por su perfecto enlace sucesivo entre palabras, oraciones y párrafos, como si cada combinación de caractéres hubiera sido premeditada por largo tiempo; para decirlo de una manera vulgar, si este cuento fuese un crimen, no habría evidencia alguna de errores, cito:
“Así que nadamos juntos, trazando círculos, sin decirnos una sola palabra. Fumamos y nos quedamos mirando el cielo, hasta que los efectos de la aurora se fueron diluyendo en la claridad del día.”
Puede ser leído en línea en la Revista de literatura y Artes Síncope, que dicho sea de paso, tiene una excelente calidad en cuanto a su propuesta literaria, así como en lo que a artes gráficas se refiere.
martes, 26 de marzo de 2013
El gato negro del DJ Q
Mañana comienza el éxodo de la Semana Santa, y en Panamá la gente que puede se prepara a abandonar la ciudad con
rumbo a los pueblos interioranos.
Allí, las costumbres y tradiciones se expresan en ritos religiosos,
gastronomía y también en aquellas reuniones familiares que propician los
famosos cuentos del campo.
Y para entrar en forma, el DJ Q tendrá
desde las 7 de la mañana de este miércoles 27 de marzo los Cuentos del Gato Negro, una colección de cuentos
escritos por Miguel Esteban González y grabados en audios muy bien animados,
con sus efectos especiales y todo.
Así que bien puede acompañar ese tranque mañanero de la ciudad o las primeras horas de su aburrida mañana de miércoles con estas
historias inspiradas en el imaginario rural de nuestras tierras.
Para muestra, en el sitio web de http://www.superqpanama.net/ se
encuentra colgado en este instante el cuento “La cabeza del padre Paco”. Préstele
atención y compártalo en su próximo viaje al interior. Sin embargo, el amigo Miguel Esteban ha prometido más de uno de sus famosos cuentos del gato negro para los oyentes de su divertido programa radial entre las 7 y las 11 de la mañana.
martes, 12 de marzo de 2013
El día del derrumbe, Juan Rulfo
El día del derrumbe es una conversación casual entre dos sujetos
en la cual rememoran el temblor de
Tuzcacuexco y/o El Pochote, pueblos ubicados en algún lugar de México, pero que
para el contexto de la historia podrían estar en Panamá, Colombia, Chile,
Uruguay o en cualquier punto rural o semi-urbano de la gigantesca
Latinoamérica.
La trama del
relato -en cuestión de segundos- de una tragedia de grandes proporciones se
convierte en un jolgorio aún más grande, con todo y damajuanas
llenas de ponche de granada y por lo menos cuatro mil pesos en gastos de
alimentación luego que llegaran a las lejanas comunidades afectadas por el
temblor el gobernador y otros tecnócratas para visitar y a “ayudar” a las
víctimas.
El día del derrumbe hace parte de un
librito de ochenta páginas a formato PDF que tiene por título El llano en llamas en el cual Juan Rulfo
lleva de la mano al lector al desequilibro emocional, mostrándole el poco valor
que tenía la vida en algún momento de la historia de América (cualquier
parecido con estos tiempos es pura coincidencia) y a la vez, que uno consiga
gozar aquello. Dicen que uno no debe reírse de las tragedias de los demás, en
este caso es narrativa de la más pura elaboración y no debería haber
remordimientos, pero con todo y eso, luego de leer y estar gozando lo que se
debería llorar, uno termina por sentirse cómplice de Rulfo en este genocidio de
personajes de ficción.
y por allí
mismo, mi dirección de email por si acaso quieren leerse El llano en llamas completo, sólo me escriben pidiéndome el libro y
se los mando: quirozjoao@gmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















