martes, 16 de diciembre de 2008

estupor ante el cuento breve

No, no, no, no.  Ya tenemos demasiadas teorías sobre lo que es un buen cuento breve.  Yo quería solamente compartir, y tal vez preguntar si alguien siente lo mismo que yo ante un brevísimo cuento breve.  Es un estado de estupor en el que permanezco por largo rato, es una especie de manera callada ante algo que me supera.  Es una imposibilidad de decir algo medianamente interesante, que ayer - discutiendo con Fernando Contreras sobre el tema - acordamos en que lo único que no puede salir como final del famoso cuento de Monterroso es el dinosaurio.

Pero no, no quiero caer otra vez en el análisis.  Es el estupor lo que me interesa.  Pocas cosas me colocan en esa maravillosa situación y una de ellas es el cuento breve, que no es chiste, que no es un cuento tasajeado, que no es un cuentus interruptus.

Acusemos a Kafka por el momento.  Luego veremos en algún buscador de internet, en alguna conferencia magistral o en tertulias al azar si hay más responsables de su difusión en la literatura.

martes, 2 de diciembre de 2008

La Noche de las Aves

La Noche de las Aves, del escritor panameño Pedro Luis Prado, es una historia que te lleva por distintas geografías y estados de ánimo con un solo deseo: que Calixto logre tener puntería. Así, la figura del Visitaflor – yo nunca supe si era un colibrí, porque en Panamá hay demasiadas aves como para creer que se trata siempre de la misma – aparece en el cuento casi con la misma intermitencia como en la vida del protagonista.

El autor logra llevarnos casi didácticamente por las sendas del conocimiento y dominio del tema de la armería a través de la frustración de Calixto por no conseguir darle una pedrada o un tiro al avecilla de su obsesión. Para este hombre, a quien parecía no importarle el protagonismo, el hecho de no poder lograr lo que – según él – ya era una cuestión hasta de mala suerte, le había dado las herramientas necesarias para afrontar la situación en la que el destino lo puso el 19 de diciembre de 1989 en las mismas entrañas del Cuartel Central del Comandante Noriega.

Con este cuento, Prado nos presenta un hecho histórico de Panamá con matices muy humanos, que van más allá de una posición política. Nos coloca como únicos testigos de un encuentro entre dos miradas que están ahí por decisiones que nada tienen que ver con ellos. Nuestro héroe lleva – irónicamente – su victoria como un secreto y nadie sabrá sobre su hazaña, salvo por el alto al fuego que permitió a los soldados panameños tener un pequeño respiro para movilizarse fuera del cuartel.

El Otro Lado del Sueño, libro al que pertenece este cuento, es una obra excelente, que deberíamos regalar para estas navidades, si el bichito del consumismo nos ataca sin piedad, porque es una fuente de entretenimiento, de conocimiento y de una sensibilidad irresistible para con lo panameño y lo universal. Sería un regalo que perduraría más allá de su vida material, pues esa persona llevará consigo uno de los tesoros de la literatura panameña.

Créditos: la fotografía la saqué de una colección en internet (flickr) que se llama Fotos Dictadura. El cuento lo encontré por un concurso de ambientación de oficinas que debíamos hacer en SERTV para las Fiestas Patrias y a mi Dirección le tocó decorar con este cuento. Como resultado ahora tengo una colección de soldaditos de plástico, aviones y helicópteros que no le voy a regalar a mi hijo. ¿alguien los quiere?

jueves, 13 de noviembre de 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

Vida

A Roberto Pérez-Franco espero conocerlo mañana en un conversatorio con narradores nacidos a partir de 1970, pero sus cuentos los estoy conociendo ahora y anoche quise que el tiempo pasara volando para conocer al autor de "Vida".  

Es una historia maravillosa que te puede arrancar una interminable lista de sentimientos, de sensaciones, de recuerdos.  Sencillamente me quedé de una pieza cuando lo terminé y no puedo pensar en algo con lo que no lo relacione.  

Afortunadamente está disponible en su sitio internet http://rp-f.com en la sección de cuentos y se puede leer las veces que uno quiera, y se puede reír y llorar las veces que uno quiera, y se puede enternecer y enojar, y sufrir y amar...las veces que uno quiera.

Ni siquiera me atrevo a contar de qué va el cuento porque temo quitarle con mis torpes palabras un detalle.  Solamente quiero pedir a quienes pasen por aquí, que lo busquen y - si acaso creen que exagero - me lo digan.

martes, 28 de octubre de 2008

Nueve Narradores


Último café literario de la temporada 2008, organizado por la Asociación de Escritores de Panamá. Participarán los narradores panameños más importantes nacidos en las décadas de los 70 y 80, los últimos nacidos en el siglo XX (conocidos hoy): Magdalena Camargo Lemieszek, 1987; Annabel Miguelena, 1984; Gloria Melania Rodríguez, 1981; Roberto Pérez-Franco, 1976; Klenya Morales, 1975; Lili Mendoza, 1974; Melanie Taylor, 1972; Carlos Oriel Wynter Melo, 1971; y José Luis Rodríguez Pittí, 1971.

La moderadora será la poeta Lucy Cristina Chau.

Librería Exedra, jueves 13 de noviembre a las 7:00 PM.

Comprenderán, queridos lectores de El Cuento de los Martes, que estoy revisando cuentos, descubriendo historias y ya me puse el trajecito del "suspended desbelief" que me regalara en la universidad la profesora Colomba Luque.

martes, 14 de octubre de 2008

Cuentos para mujeres

...porque hablando del estilo de Nicolás Buenaventura Vidal, había que ir a ver ese libro de cuentos "Cuando el Hombre es su Palabra y otros cuentos", el cual pueden consultar pinchando aquí. El primero es "La lengua de los hombres y la lengua de las mujeres", que es lo que yo decía...una interacción con la vida, una explicación más coherente de la realidad y un alivio.

Al leerlo uno puede hasta llegar a sentir que alguien está hablando, porque es un lenguaje coloquial y muy directo. Buenaventura Vidal suelta las complicaciones del lenguaje escrito y siguiendo su tradición de cuentero incluye frases como "comenzó a repetirse, a repetirse, a repetirse...hasta que, según cuentan, desapareció de la memoria."

El autor es tremendamente descriptivo y además imprime sensaciones en sus relatos, al punto que quien le va leyendo puede gozar de la misma fascinación que cuando a uno le van contando una buena historia.

Claro que quien ha tenido la suerte de ver a este muchachón hermoso contando estas mismas historias, cosa que nos ocurrió a varios afortunados en el Aleph Café hace como ocho o años atrás, compartirá con Nicolás numero "n" las complicidades del aire mágico en que fueron contadas.

martes, 23 de septiembre de 2008

El Invento de Clotilde

Es un cuento infantil de ficción de la autora Silvina Reinaudi. Narra la historia de Clotilde, quien en medio de una larga siesta se encuentra incómoda y de mal humor. No puede dormir y a punta de gritos y llantos despierta a todo el reino. Sus padres, el rey y la reina, intentan buscar la solución y piden a los mejores caballeros de palacio calmar el calor de la princesa con un poco de hielo, el cual debía ser conseguido en una montaña muy alta. Terminada la misión y llegados ante la monarquía (aquí me tendrá que perdonar José Angel, quien no les tiene en muy buena estima a ninguno de los reyes, reinas, príncipes y princesas que viven de sus impuestos), descubren que han fracasado, pues el hielo se ha derretido. Preparados para lo peor (la reacción de Clotilde) observan con sorpresa que Clotilde ríe. Al mirar la escena se percatan de que unos patitos se han instalado a nadar en el balde y que la princesa armó tremendo kilombo con la plebe y que todos se divierten a más no poder salpicando a diestra y siniestra. Deciden además buscar una palangana más y más y más grande para que todos pudieran meterse al julepe.

El cuento termina explicando, a la manera más hermosa del cuenta-cuentos Nicolás Buenaventura Vidal, que "fue así como se inventaron las piscinas".

Es claro que cuando uno lo cuenta, todos se quedan mirando como extrañados, pero un buen invento siempre es querido, así que los chiquillos a los que se lo conté el viernes pasado en la escuela de mi hijo se fueron con la versión de que los señores de las bienes raíces que incluyen piscinas para que las señoras tomen sol y los niños las llenen de flotadores, lo hacen siguiendo la tradición que inventó la princesa Clotilde en el reino de las siestas largas.

martes, 9 de septiembre de 2008

cuenta-cuentos

Enciendes la televisión, nada bueno. No estás para pensar, quieres algo que te saque del mundo sin moverte de ese sofá que ya tiene tu olor impregnado. Miras el reloj y te parece que hay una esperanza. Pronto se acabará la tanda y probablemente siga una buena serie de esas que no tienen contenido, que hablan de lo mismo, de la esquizofrenia. Podrás reírte un rato de ti mismo, de la reacción exagerada ante la mantequillera vacía, de la frustración por la Serie Mundial. De pronto aparecen los créditos, ese actor es bueno, los demás no los conozco. Siempre supiste que tu mala memoria te perseguiría en todo. Es así, ni siquiera te acuerdas si ya viste esa película. Sigues porque aunque no querías, siempre puedes ver un rato y cambiar el canal. Eso es, vas a ver veinte minutos y te largas a otro canal.

Dos días más tarde estás en un café con tus colegas esperando por tu emparedado. Llegan las bebidas y entra por la puerta una mujer fatal. Se miran y alguien se atreve a preguntar si es Halloween o si están filmando una película cerca. Todos se ríen y tú aprovechas para contar aquel hallazgo de película que no pensabas ver. Llegan los emparedados y nadie te quita la vista de encima. El tuyo está allí enfriándose, mientras tú te conviertes en un cuenta-cuentos.

martes, 19 de agosto de 2008

Una historia demasiado corta

Félix Armando Quirós fue uno de mis maestros de literatura. Cuando nos acompañaba en el Taller de Escritura Creativa que hacíamos en casa de Irma Quirós, las noches se llenaban de sencillez y a la vez de mucho conocimiento. Nos llevaba historias de Cortazar, de Borges, de Quiroga, de los grandes.

Esta semana me volví a encontrar su libro “Miel de Luna”, ese espacio en el que lo cotidiano se hace historia para contar. Ese es el tenor de “Una historia demasiado corta”, un cuento en el que dos personajes no tradicionalmente descritos discuten sobre la elaboración de relatos y cuentos. Bien podría entrar en un manual para escribir cuentos y fue tal vez esa su primera motivación. Pero no sé, ahora me gustaría discutirlo con Félix, porque lo encuentro complicado.

Si bien la historia dentro de la historia cierra, el cuento original no lo hace. No se sabe si los personajes llegaron a un acuerdo, si esta historia “le sirvió” al personaje que se queja. Es demasiado corta para olvidar que el conflicto quedó a la espera de la resolución, aunque tal vez – conociendo al autor – éste diría “a buen entendedor…”.

martes, 29 de julio de 2008

Sicario

Es el primer cuento que aparece en el libro "Encuentros Fugaces" del desaparecido Cáncer Ortega Santizo. Como su nombre lo indica, la historia trata de un matón por encargo, de sus cavilaciones sobre la capacidad humana para matar, de "qué se siente cuando se mata a alguien", como lo advierte la primera línea.

Personalmente, el lenguaje que usa Cáncer en este cuento me cuesta. Es una mezcla coloquial con algo de barrio, pero - no sé si intencionalmente - el narrador no deja de ser intelectual en su abordaje de las situaciones y los recuerdos. Conversando con Tony, quien me acompañó en la tercera leída de este cuento, hicimos la comparación con otras fórmulas de tratamiento del tema y de pronto nos antojamos muy influidos por el cine latinoamericano. Pero no, juro que el discurso es demasiado denso cuando hace las descripciones como el espíritu de la Navidad, ese "sentimiento epidémico de hermandad universal tan publicitado para esta fecha".

Sin embargo el ritmo me parece atinado para la historia. Lo va llevando a uno entre la complicidad y la curiosidad, hasta que ya cuando se ha logrado casi imaginar un final, te recibe otro, dándose tiempo inlcuso para disfrutar con el protagonista la satisfacción del deber cumplido.

martes, 27 de mayo de 2008

sobre Gestión Cultural y esas hierbas

En el año 98 propusimos una reunión en la UNESCO-Panamá (cuando la montamos en Albrook toda simpática y con la esperanza de un mundo mejor) para hablar de la promoción cultural. En esa reunión estaban muchos de los que hoy siguen la tarea - ya no sólo de promover, sino - de crear y compartir arte y formas de vida. Eso es lo que ahora se llama Gestión Cultural.

Los gestores culturales ya no solamente promueven a un artista, o a un arte. Ahora crean conceptos, hacen mutaciones, híbridos, novedades que van dando forma a la comunidad y sus costumbres.

En Panamá tenemos algunos de estos especímenes. Los hay en varias ciudades, por pequeñas que sean, y siempre terminan sacrificando su patrimonio personal por sus sueños, porque en toda actividad puramente artística las cuentas difícilmente cuadran. En la ciudad de Panamá, ellos han transformado el ambiente, creando eventos diferentes, adaptando grandes creaciones a nuestra realidad y peleando contra viento y negatividad, contra las críticas y las envidias. Nuestros gestores son héroes y ellos saben que dinero no van a sacar. Apenas pueden darse una cena aceptable o un ágape con los amigos. Jamás podrán - digamos - vivir del arte y no se les ha pasado por la cabeza vivir del trabajo de otro artista.

Creo que tenemos que cuidarlos, pero más que nada, tenemos que dejarnos tocar el corazon y la mente por ellos, porque nos están indicando un camino que han visto y que han soñado para ellos y para nosotros.

martes, 13 de mayo de 2008

Poetas

¿acaso
el gusto por la poesía
nace de
la necesidad de expresar,
más que de aquella de recibir?

martes, 4 de marzo de 2008

cuentos de familia (entre España y yo)

Y fue martes, y fue a las ocho, y fueron tres, cuatro, seis, no sé, nueve tal vez.

Jesús Carrasco estaba con la intriga, él por su cuenta ya tenía armada la tertulia desde antes de conocer lo de El Cuento de los Martes. Me dijo no sé cuántas veces y un buen día me puso el ultimatum. "A ver, que si no hacemos esto ahora, no lo hacemos". Yo me defendí como pude, alegando que tenía que ser un martes. Para mi sorpresa, aceptó. Lo demás fue cuento.

Un millar de años se precipitaron entre el mar de España y el de América, como para no estar seguros de qué lado de la historia teníamos que estar. Abuelos que nunca dijeron a dónde fueron y abuelas que siempre supieron de la magia de la imaginación.

De todos los que llegaron, conocía a la mitad. La historia de El Camino de Santiago ya se la había escuchado a Jesús, pero ahora estaba empezando a entenderla. En las dimensiones presentes, su percepción de las flechas amarillas era la de un hombre dejando al niño preguntar por la puerta de entrada. El amigo de Jesús cruzó camino entre sus antepasados y los de Pedro. Esther, lo suyo, Sandra y la otra chica...la de la historia de las hermanas. Fueron más que nada cuentos de familia, en una noche que se hizo atrás para dejar pasar la incógnita de quiénes somos.

martes, 5 de febrero de 2008

"Noche de Carnaval...

...noche sin igual, en que te conocí."

La semana tiene que cerrar con las interminables anécdotas del carnaval. Los pasillos de la oficina y las líneas telefónicas se cargan con cuentos de amores y desamores que se encienden y se apagan al ritmo de las comparsas y las murgas. Y como en este país, al gobierno se le ha dado por impulsar la economía a punta de puentes y carreteras civilizadas, ya el Miércoles de ceniza forma parte del único six-pack de días libres que nos reunen con la familia, nos hacen olvidar las penas y las responsabilidades casi que de cualquier tipo.

Por eso, hoy no hay cuento que valga y me voy a ver la última Noche de Carnaval del 2008.

martes, 29 de enero de 2008

La Continuidad de los Parques


De esas cosas que uno descubre por casualidad. Un archivo de audio del cuento La Continuidad de los Parques de Julio Cortazar está disponible en el blog de un fanático suyo, y ahora yo le paso el dato a quienquiera para que pueda escuchar de propia voz del autor esta pieza literaria de gran valor (sólo pinche el link).

El autor nos da el primer dato en el título. En el cuento existe una continuidad alevosa. Es una suseción de escenas, de acciones, de personajes de escenarios que acaban incluso dando vuelta al reloj de la lectura - si así pudiera llamarse.

Francamente es fácil perderse en la primera lectura, aún cuando uno haya decidido desde el principio no dejarse engañar por la fisionomía de un cuento corto. Yo lo leí de la copia que me prestó Consuelo de El Final del Juego de la editorial Nueva Imagen, y me dije "Vaya, apenas dos párrafos, esto tiene que ser bien grueso". Pero grueso es lejos para las posibilidades que brinda esta narración.

La historia te desvía desde la primera línea, porque al principio parece que comenzara por el medio de la historia (in media res, como dirían los académicos) y luego te das cuenta que es el final, o el principio, o qué se yo... en verdad es como si te metieras en una rueda que ya comenzó a andar, pero da lo mismo el principio que el final. De los personajes no sabes si el protagonista es el principal de la historia o de la historia dentro de la historia. No sabes nada y te das cuenta que tú puedes - así como la vida misma - darle la lectura que tú quieras.

martes, 1 de enero de 2008

Propósitos para el 2008

Como en cada eufórico fin de año, se nos vienen los propósitos encima. Dietas, limpiezas, viajes y visitas que en 365 ó 6 días no son posibles. Y es que cada vez es Día de Reyes, verano playero, carnavales, Semana Santa, Día del Trabajo, temporada de lluvias, Veranito de San Juan, medio año, Independencia en Centroamérica, tiempo de huracanes, fiestas patrias panameñas y otra vez Navidad.

Son los mismos cuentos y al final uno se da cuenta de que no hizo lo que iba a hacer, pero que terminó haciendo mil cosas. Luego, nos damos la palmadita en el hombro y decimos que este año si viene la dieta, el viaje, la visita y que esta vez si vamos a deshacernos de lo que nos impide movernos.

Por eso este año, en El Cuento de los Martes, el propósito es hablar más de cuentos y echar menos cuento. Lástima que comenzamos mal.